200.000 libros digitales leídos en el Desafío 20–20

Desde hace tiempo en Proyecto451 colaboramos en diferentes estrategias digitales con la Fundación Leer, un organismo en Argentina que hace más de 20 años promueve infinidad de acciones para fomentar la lectura y mejorar la comprensión lectora. Y este año, justamente con motivo de su 20º aniversario, pudimos concretar uno de los proyectos más anhelados: el Desafio 20–20 (https://desafio.leer.org).

El objetivo era claro: aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías para llevar libros de calidad a todo el país (el primer paso de la estrategia esta concentrado en Argentina pero ya estamos trabajando en la etapa global). Pensamos entonces cómo ofrecer una propuesta clara y sencilla, orientada principalmente a la familia. Empezando de atrás para adelante por los resultados, desde principios de mayo a la fecha (en solo 4 meses), logramos ya que más de 20.000 chicos de todo el país, lean más de 200.000 libros y dediquen a la lectura más de 9.000 horas en conjunto.

La propuesta

El objetivo de base del Desafío 20–20 es permitir el acceso a la familia a una oferta de libros completamente gratuita compuesta en una primera parte por una biblioteca con más de 60 libros clásicos que fueron ilustrados por artistas argentinos especialmente para la plataforma, y libros que van rotando cada 15 días, cedidos por diversas editoriales (desde los grandes grupos hasta pequeñas editoriales boutique). La oferta de libros abarca contenidos para chicos de 0 a 12 años, y en una primera etapa no esta compuesta por más que la traslación de los libros papel puestos en la pantalla (recién hace pocos días sumamos el primer libro animado y el primer videolibro). Los libros se leen online (en el formato de streaming) y pueden leerse desde cualquier navegador y cualquier dispositivo sin requisito de instalar nada.

Los chicos, a medida que van leyendo, participan de trivias que de alguna manera validan el contenido leído en una forma divertida. A medida que van respondiendo correctamente las trivias, van ganando medallas, y van cumpliendo diversos desafíos. El principal tal vez, leer 20 libros en un año. En definitiva eso fue lo que nos propusimos con el proyecto: que todos los chicos tuvieran a su disposición una oferta de libros lo suficientemente atractiva como para que puedan leer 20 libros a lo largo de un año. Basta decir que nunca imaginamos que más de 1.000 chicos leyeran estos 20 libros durante los primeros 4 meses de la plataforma. Pero los resultados no solo se miden desde lo numérico, sino también desde la alegría que vemos en cientos de chicos que comparten con la Fundacion Leer fotos de ellos y sus dispositivos con todas las medallas alcanzadas, o de los mensajes que a diario son enviados por docentes y padres en agradecimiento por la posibilidad que brinda la plataforma.

El aprendizaje

Una idea como el Desafio 20–20 nos demuestra en estos primeros meses varias cuestiones. Primero, que con una propuesta simple, se pueden romper varios de los preconceptos que generalmente se esgrimen cuando hablamos de nuevas tecnologías y su relación con los más chicos. Por ejemplo, la idea de que leer libros en una pantalla puede ser algo “aburrido” para los más chicos, en competencia con la enorme oferta de contenidos audiovisuales, enriquecidos y lúdicos a los que suelen tener acceso cualquier menor desde un dispositivo móvil. Lo concreto es que a diario miles de chicos de todas las edades pasan 20 minutos o más leyendo desde sus dispositivos en el Desafio 20–20 (más de un 50% de la lectura transcurre en smartphones), con una experiencia donde la potencia central es el contenido mismo de la historia. En la misma dirección, responde también al preconcepto que muchos tienen hoy cuando el negocio del libro digital parece no madurar, argumentando que la razón principal de que ello no suceda esta en el formato (comparando el libro digital con la experiencia de leer un libro en papel), y no en que la forma de acceder a los contenidos se ha transformado por completo.

Lo segundo, y volviendo al objetivo original: imaginen las dificultades (y los enormes costos) que implicarían llevar 200.000 libros en papel a todo el país (chicos de más de 1300 localidades están participando) para que puedan ser leídos por los más chicos. Todo esto, sin tener la certeza de que un libro entregado se convertirá en un libro leído (como en este caso, que si tenemos recursos para medir que los libros no solo se están distribuyendo, sino que efectivamente se están leyendo).

Y en tercer lugar, nos sirve para validar las que considero son las principales claves o aspectos para que un proyecto digital pueda ser exitoso y cumplir con sus objetivos: que la propuesta sea clara y simple para el usuario final (muchas veces los proyectos caen por tener una matriz de origen ya muy sofisticada), que tenga contenido de alto valor para el usuario (el contenido sigue siendo el pilar de que algo funcione o no funcione en Internet), y finalmente, que se desarrolle una eficiente labor de comunicación (como a diario hace la Fundacion Leer).


A diario tengo la posibilidad de conversar con editores de toda América Latina. Y en general, hay una coincidencia en algunas de las principales problemáticas que hoy afectan al sector del libro:

  • Las dificultades (principalmente en costos y tiempo) que existen para distribuir libros al interior de un país en un continente como el americano, que tiene enormes deficiencias en materia de transporte.
  • Las dificultades para exportar libros al interior y más aún al exterior de América Latina, y poder extender los mercados hacia Europa, Estados Unidos o Asia.
  • Las dificultades para hacer visible los libros en las estanterías de las librerías, en un escenario como el actual, donde existe una sobreproducción editorial, dada por los grandes grupos editoriales (que publican cada vez más títulos) y la emergencia de muchas nuevas editoriales que se suman al ecosistema del libro.

Soy de la idea de que estas y otras problemáticas tienen su resolución en las herramientas digitales. Y que cuando hablamos de nuestra región en particular, América Latina, el libro digital representa una oportunidad inédita en busca de acercar la lectura. Y que en todo caso debemos ponernos a debatir cómo emplear las nuevas tecnologías a nuestro favor, para poder concentrarnos en lo que más nos importa: publicar contenido de calidad y acercar estos contenidos a la mayor cantidad de lectores.

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