Las ideas sí importan

La historia de un emprendimiento poco convencional.

Hace 2 años, vimos algo que no nos gustó. Decidimos cambiarlo. Lo intentamos. Nos tropezamos. Lo intentamos otra vez.

¿¡¿Qué pasó después?!? Primero, un resumen rápido.

Hace aproximadamente 2 años, vimos cómo artesanos increíblemente cualificados, que practicaban un oficio de 1800 años de antigüedad, eran explotados por fabricantes y productores en un pueblito llamado Okara en Punjab, Pakistán. Diariamente apostaban a quién producía zapatos artesanales y los vendía más caros que en el mercado, pero financieramente, los artesanos no estaban protegidos. No los compensaban de acuerdo a sus habilidades y al duro trabajo que realizaban. Algunos días la paga dependía de qué tan bien le iba a sus productos en el mercado local, mientras que otros días no se les pagaba para nada. Muchos artesanos abandonaron el negocio de los zapatos artesanales y se unieron a fábricas locales de calzado, produciendo zapatos de menor calidad, cientos por día, buscando mejor subsistencia y salario. La mano de obra artesanal cualificada poco a poco empezó a disminuir. Un oficio de 1800 años de edad comenzó a morir.

Vimos eso y decidimos cambiarlo. Así nació “Hometown”.

Primer sitio web de Hometown, construido con Google Sites.

Comenzamos con la visión de conectar a nuestros artesanos y sus productos directamente con sus clientes, ustedes. En lugar de fabricarlos para los intermediarios (agentes de servicios), que se beneficiaron muchísimo mientras le pagaban a los artesanos unas pocas rupias por zapatos, ellos los fabricarían directamente para... ustedes. Partimos con una página de Facebook, cambiamos a Google Sites y luego hicimos nuestro propio sitio web. Sorteamos algunos obstáculos y cometimos muchos errores.

Lo intentamos. Nos tropezamos.

Aprendimos de esos errores y volvimos con una convicción más fuerte de ir hasta el final esta vez, sin importar nada.

Lo intentamos de nuevo. Así nació "Markhor".

Markhor, la cabra montesa (Capra Falconeri), es una especie emblemática y en peligro de extinción que vive en el norte de Pakistán y Afganistán. Bautizamos así a nuestra empresa porque, como una markhor, nuestros artesanos emblemáticos están a punto de extinguirse y decidimos salvarlos a ambos. Sí, a ambos. A los artesanos y al animal.

Primero, a los artesanos.

Hemos estado trabajando en nuestra distintiva colección inaugural por los últimos 8 meses y finalmente está aquí. La lanzamos en Kickstarter el 22 de septiembre con el objetivo de recaudar $ 15.000. Teníamos la sensación de que lo lograríamos en 10 a 14 días y al final recaudamos alrededor de 30.000 dólares en 45 días (tiempo total de la campaña en Kickstarter).

¿Qué pasó después?

Bueno, es 24 de septiembre, 12:00 de la mañana. Han pasado casi 40 horas desde que lanzamos nuestra campaña. Logramos nuestro objetivo en menos de 22 horas, el primer tramo de la meta, de $25.000, en otras 12 horas y mientras escribo esto, el número actual en mi pantalla es $ 28.001. Así que creo que puedo decir que las cosas van bastante bien hasta ahora.

A medida que fuimos cumpliendo las metas, publicamos los tramos de $25 mil, $50 mil, $100 mil y $200 mil, y lo que nos ayudarán a alcanzar. El detalle aquí.

No hemos terminado todavía. Seguiremos hasta el final y recaudaremos tanto como podamos, y contribuiremos a traer de vuelta una tradición moribunda, la artesanía, tanto como podamos. Nos hemos esforzado por sentar las bases y ahora necesitamos de su ayuda. Si les gusta lo que ven, apóyennos. Si no (lo haremos mejor la próxima vez, lo prometemos), compartan la campaña, difúndanla y ayuden a salvar un oficio de 1800 años de antigüedad.

Apóyennos en Kickstarter

P.D. Un agradecimiento especial a Seth Godin por enlazar esta campaña en su publicación, a Jacqueline Novogratz por su constante apoyo y, por supuesto, a todos ustedes.