El arte de aprender

Aprendí que crecer no es tener más años, es aprender de los años

Aprendí que ser activista no es ser violento, es ser idealista a una causa

Aprendí que el amor no lo es todo, pero es una razón para vivir

Aprendí que la familia es primero y en la familia hay gatos, caballos o perros

Aprendí que ser animalista y comer animales no es coherente

Aprendí que no hay causas perdidas, sino perdidos en muchas causas

Aprendí que necesito mucho amor pero a veces no encuentro el buzón para depositarlo

Aprendí que la política se hace votando, exigiendo y cumpliendo

Aprendí que robar no es solo quitar lo ajeno, sino sentirse dueño de lo ajeno

Aprendí que no debo robar, matar o juzgar

Aprendí que todos juzgamos porque nunca aprenderemos a controlar el ego

Aprendí que todos decimos que no somos egocéntricos y al decirlo lo somos

Aprendí que el gay puede adoptar, casarse y ser feliz, como la mujer puede votar, el negro vivir tranquilo y el blando no ser dueño de todo

Aprendí que la universidad no es conocimiento, pero un cartón ayuda a la vida

Aprendí que la vida no es un cartón, ni una especialización o doctorado, la vida es lograr lo que se quiere demostrándolo

Aprendí que ya nadie cree en políticos, pero que elige por elegir y decir que votó por «lo menos peor»

Aprendí que una cerveza me sube el animo, dos me ayudan y tres me dice que no debo estar solo

Aprendí que falta mucho por escribir y mientras escribo creo que esto de aprender es un arte que no para con este punto final.