Te vas alejando poco a poco y te conviertes en un sentimiento ajeno a mi saber, fugaz como un sueño, que al girar la cabeza dejas de ser lo que fuiste, engañando y confundiendo a mi realidad parapléjica.

Creí que eras real, no entendí que solo soñaba. No me quise dar cuenta que al despertar ya no estarías, no quiero despertar. Se mi deseo y mis ganas de no despertar jamás. Engáñame una vez más, por favor.

Te convertí en mi patética excusa para evitar dormir, ya no quisiera verte nunca más y cuando la naturaleza de mi ser me traiciona y me obliga a dormir, no me quiero volver a despertar. Una vez que despierte no estarás en mi realidad.