Juego Angustioso

Amarte conduce a la muerte,
a Marte, al rapto de Ganimedes,
al celeste de un águila devorando león;

amar te conduce a la muerte,
a mar telúrico de sales de Muerto,
al tentativo sacrificio de las hijas de Lot.

Amar té de azahares de Andalucía,
a mar térmico de oro verde de tumbas
con toronjil del gemelo zonzo de Judas;

el blanco y el negro mezclando sus aguas,
el estrecho turco liberando al oscuro,
la oposición en Turquía entre norte y sur;

el tao y el chi tomados de la mano
talando al hígado-bosque hasta incendio-corazón,
y con el llanto del taijitu aliviar el ardor.

Amarme conduce a la muerte,
a Marmê, a los pechos de Chomolungma, 
al parto de Gampo y el abrazo de Shivá;

amar me conduce a la muerte,
a la octava isla del Mediterráneo,
a la décima musa y el aullido a Venus;

amar-nos conduce a la muerte,
a la cima de la roca de Léucades,
a mar mélico de ámbar flotando en el Aral.