El nuevo concepto de la economía compartida: Merengue Merengue

Merengue Merengue, es una empresa iniciada por Jorge López Archundia. Dicho concepto, consiste en un espacio virtual (aplicación y web) mediante el cual, amantes de la repostería venden sus creaciones a personas que necesitan un postre de confianza. Algunos de los factores que llevaron al desarrollo de esta aplicación, son:

  • La inexistencia de un servicio domiciliado de pasteles o postres
  • La gran cantidad de personas que preparan alimentos dulces como sustento adicional y venden a sus allegados
  • La creciente demanda de alimentos preparados y su alta difusión en redes sociales

De acuerdo con lo anterior, las empresas de pastelería tradicionales y establecidas podrán identificar un nicho de mercado que no está siendo atacado por ellos actualmente. El servicio domiciliado de comida, está experimentando un gran crecimiento y eso no es de sorprenderse, pero, al momento de escuchar sobre éstas innovaciones, grandes empresas podrán realizar fuertes inversiones en equipo de transporte e infraestructura virtual para suplir las necesidades de sus consumidores. Esto ocurriría sólo si Merengue Merengue lucha contra su competencia, en lugar de integrarla a su modelo. La creación de nuevos modelos de negocio podría ser considerada como una innovación disruptiva. El nuevo esquema de economía compartida es un modelo de negocios altamente escalable y sin intermediarios, lo cual es altamente apreciado por sus usuarios. Este tipo de modelos de negocio, están siendo adoptados por muchas empresas. Es importante identificar cuando una tendencia podrá subsistir en el tiempo y cuando puede ser pasajera. Me parece que nos encontramos en un escenario sumamente favorable para emprender negocios que en un futuro podrán ejemplificar nuevas maneras de generar recursos para las personas. Uno de los mayores problemas ante los que Merengue Merengue se enfrenta, ha sido desde las etapas tempranas del producto, el hecho de tener que descargar una aplicación. Obtener subscriptores (del lado de los productores), no ha sido un gran reto, ya que es una herramienta muy bien apreciada. El problema radica en que cuando el cliente quiere un pastel, lo quiere en el momento. El tener que descargar una aplicación, crear una cuenta, dar de alta una tarjeta… etc. representa una gran traba. Una tan grande, que te hace recordar que allá afuera, existe un local donde los pasteles están ya hechos y que además basta con un simple intercambio de efectivo para poder comprarlo.