Dibujo de @_CereAlex

Análisis huyendo hacia delante del hilo de Manuel Bartual

Dayo
Dayo
Aug 26, 2017 · 4 min read

Mi memoria me falla y no recuerdo bien si fue por 2008 o 2010, pero por aquél entonces descubrí la cultura online a través de posts de 4chan vistos desde lejos, con telescopio, a ver si me entraba un virus o algo porque en aquel entonces creía que vendían cocaína por las esquinas en la red, pero sobre todo descubrí los webcómics. Hubo un tiempo en que reía con Ctrl+Alt+Del y, como tantos otros, me crié con VGCats, xkcd y una tira con la que disfrutaba mucho llamada Slackerz. Fue un momento de evasión, descubrir Tierra Santa y sentirme encontrado por mí mismo en un lugar que hablaba mi idioma. Devoré sus páginas y esperaba a cada lunes, martes, cada fecha marcada por el calendario para una nueva actualización. Aún estoy sujeto a esos ritos. VGCats fue el que más llamó mi atención, principalmente porque era el más directo en su tratamiento de lo que entonces veía como de nicho: gags sobre videojuegos desde su propio interior, comentarios de alguien que sabía y no se hacía el interesante sino que sentía este medio, lo respiraba y conocía. Y las caras eran graciosas. Si volviera a esas páginas hoy día seguramente me preguntaría en qué estaba pensando para considerar semejante contenido como digno de rebuscar fanfiction, pero prefiero conservar el recuerdo.

Vale. Manuel.

No sigo Eurovisión ni lo he seguido nunca, ni con el chiki chiki, pero este último año casi sentí pena y todo al ver lo mucho que estaba disfrutando la gente con lo que, deduzco, sería un pésimo rendimiento. Todos pidiendo que no nos dieran puntos, riéndose. Alguien llamando imbéciles a no recuerdo qué país porque nos daban puntos por compasión. Era comedia viva, improvisada, nacida de la comunidad. Un evento más interesante de ver desde fuera que desde su interior, o quizá no. Sigo sin haber visto esa edición, así que quizá realmente fuera algo legendario. La cosa es que hubo risas, igual que cada vez que hay un E3. El E3 en el Twitter de videojuegos es un evento maravilloso porque todos entendemos que hemos venido a que nos vendan la moto y la gente lleva ensayando chistes desde hace meses, como atletas para una olimpiada. Los cuchillos vuelan y hay plumas tan ácidas que deberían considerarse armas de destrucción masiva. Lo disfruto como un enano, más que la propia presentación, y yo mismo gusto de contribuir con mis imbecilidades porque en fin, hay que formar parte de la pandilla y sentirse guay. Estoy hablando sobre el hilo de Manuel Bartual por demanda popular, así que tampoco es que haya aprendido precisamente.

Cierto, espera, esto iba sobre Manuel.

Ejem.

No sigo ese hilo muy de cerca. Le he echado un par de vistazos, uno antes de que fuese viral y otro después de que estallara y ninguna de las dos ha despertado mi interés a pesar de que a nivel teórico pueda estar jugando con elementos interesantísimos. Una Coherence a la española y en una playa, así, de casualidad. Ciencia ficción de misterio, universos paralelos. Y aún así, a mí no me llama, no me preguntéis por qué. El vinagre es lo que tiene.

Quiero decir antes de seguir, por si hay faltas de ortografía, que estoy escribiendo esto mientras se me ocurre y paso de echar la vista atrás a corregir nada que no sea lo inmediatamente escrito. Esto es como aquél texto de Alien Covenant, pero aprovecho el paralelismo porque apuesto a que Manuel también está trabajando así. Buscando nuevos giros, creando sobre la marcha, viendo hasta dónde puede llevarlo y cuan lejos le permitirá llegar Twitter. Y esa es la verdadera gracia.

A veces ocurre que uno se encuentra algo hacia lo que siente un inmenso respeto por lo que consigue a pesar de que no le esté atrayendo o le parezca una obra maestra, y este es uno de esos casos. La historia de Manuel a mí me parece bien, pero no nos pasemos con las pajas. O quizá sea que tengo que leer más, que me quedé en él abriendo la puerta de la habitación y huyendo al ver que había alguien dentro. A estas alturas de la película será como ponerse con Juego de Tronos y no haber llegado siquiera a la ejecución de la primera temporada. Pero da igual. Mi opinión da igual porque incluso si lo odiara, incluso si considerase que la prosa de Manuel es atroz y que esta historia no es en absoluto original, lo que está logrando es precioso. No paro de encontrarme con gente hablando en Twitter sobre él, sobre qué hace, haciendo referencias, clips de Los Simpson, vines, de todo. Han hecho hasta fanart. Fanart de un maldito hilo de Twitter. Es lo que dicen tantos: esto es un evento. Por tanto, no puedo juzgarlo como una obra. Hemos vuelto a verano de 2016 y la gente está jugando a Pokémon GO por las calles. Estoy en El Retiro, alguien grita “¡He visto un Dragonite!”. La marabunta que se ha formado junto al lago, una aglomeración de cientos, se desplaza hacia la fuente de los gritos. Veo al responsable y es un chaval que luce menos de veinte primaveras y esboza una sonrisa criminal. Menudo trolo. Qué bonito. Qué bien que la gente se mueva porque quiere capturar un Dragonite en El Retiro y qué bien que esté todo el mundo disfrutando con el hilo que ha escrito un dibujante, no uno de perfil bajo, pero tampoco expuesto a lo viral, y ahora los tiene a todos comiendo de la palma de la mano. Eso es victoria y el resto es mierda, y por eso lo que pueda decir al respecto da igual. Manuel os ha ganado a todos, me ha ganado a mí por osmosis aunque su hilo me importe más bien poco. Ojalá así siempre.

)

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade