¡Tu humor ME OFENDE!
Óscar Solano
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Leo chistes en redes sociales todos los días, muchos me hacen gracia, otros no los he descifrado y algunos me han parecido pasados de tono. Lo que tengo claro es que son eso: chistes. Todos hacemos mofa de diferentes temas a nuestra manera, a veces acertamos (porque una gran mayoría está de acuerdo) y a veces la cagamos (porque nos llueven las críticas), es decir, al final la aprobación pasa por los filtros de quien los lee. Por otro lado, los chistes no se explican, están sujetos a la interpretación, por lo que las lecturas son tantas como lectores haya. Además, el papel que juega el contexto: no es lo mismo un chiste X tirado al aire, que uno colocado en una escena particular en la que es clara la intención del que lo hace.

El problema, creo, va más allá de que a uno le guste o no un chiste, sino del juicio expedito ante algo que no se acomoda al marco de valores que uno “dice” manejar.

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