2344

Sabía que las cosas iban a cambiar en cierto momento, pero nunca imaginé qué tan duro sería el golpe.

¿Por qué crecer? ¿Por qué cambiar?

El mundo exige demasiado hoy en día. Tus sueños no importan un carajo; estoy seguro de que alguien más ya lo ha hecho antes. Y lo peor es que seguimos pensando que las cosas van a cambiar, cuando claramente no es así. Pronto, seremos sustituidos por máquinas que serán diez veces más eficientes y útiles que nosotros, y dejaremos de ser necesarios. Entonces, ¿para qué preocuparse por hacer un cambio? ¿Realmente vale la pena?


Intentamos dejar atrás a las personas y a los momentos, pero no hacemos otra cosa más que sustituirlos con alguien o con algo más. Nunca estarás realmente feliz ni contento; la plenitud te la darán las personas con las que comenzó todo, los demás solo están para llenar ese espacio temporalmente. Pero, ¿qué pasa si esas personas del inicio se van también? Ése sí que es un problema. Seguramente vendrán frases de gente ‘sabia’ como:

Primero, debes encontrarte a ti mismo. No necesitas a nadie más que a ti para ser realmente feliz.

¡Mentira! A la última persona que necesitaría para ser feliz es a mí mismo. No podría tolerar ni cinco minutos sentado en el mismo lugar que yo. Cínico, lento, cerrado y aburrido. Viéndome cada segundo, fijándome en cada movimiento que hago, mordiéndose las uñas y arrancando pelos de su barba. Gracias, pero no.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Diego Estrada’s story.