Otra vez

Otra vez se rompen mis pies.

Otra vez me duele el corazón.

Otra vez mis ojos se han quedado húmedos en medio del paisaje.

Otra vez, las flores vuelven su mirada a mí. Quieren darme de beber. Saben de mi tristeza.

Su néctar podría aliviarme. Sus colores podrían consolarme.

Pero no hay flores. No hay jardín. No hay horizonte.

Sólo un camino pedregoso hay.

Un camino lleno de paredes que no me dejan ver. Que me hacen sentir atrapada.