Cuando grande quiero ser…


Joseph nació en Istmina, para quien no lo sabe es un municipio del Chocó. Tiene cinco hermanos y él ocupa el tercer lugar. Joseph se pasa la vida en la escuela, ayudando en la casa y jugando con sus amigos. Hoy en la clase de ética la profe Leidy les pidió que se imaginaran como se veían cuando fueran grandes y después lo dibujaran. Joseph no pudo hacer la actividad. Por más de que se esforzaba no venía ninguna imagen a su cabeza.

Por la noche antes de dormir estuvo pensando en la pregunta de la profesora. Hasta que el sueño lo venció. Empezó a soñar. Se vio rodeado de niños, en un salón de clases, enseñándoles a sumar a algunos y a leer a otros, Joseph pudo ver con claridad que era un profesor, sin embargo no reconocía el lugar en donde estaba y solo sabía que era un municipio lejano de su natal Istmina. Desde ese día tuvo la certeza de lo que quería hacer en su vida y puso todo su esfuerzo para hacer ese sueño realidad.

Los años pasaban y Joseph seguía aferrado a su sueño. Ahora conocía más de cerca a sus estudiantes; sus gustos, estados de ánimo y las condiciones de vida de cada niño y sus familias. Los sueños le permitían tener la certeza de que la educación era su misión en la vida.

Después de muchos sacrificios Joseph terminó licenciatura en Educación Física en la Universidad Tecnológica del Chocó y se fue al Urabá cordobés en búsqueda del salón que tantas veces había visto en sus sueños. No tardó en encontrarlo y se dio cuenta de que estaba en el lugar indicado.

Las primeras semanas transcurrieron con normalidad. Una noche después de una larga jornada Joseph tuvo su primera pesadilla. Eran las seis de la mañana y Jospeh estaba preparándose para ir a la escuela, de repente un ruido interrumpió su desayuno. Salió a la ventana y vio un torrencial aguacero, las calles estaban completamente inhundadas, el cielo estaba oscuro y no parecía que fuera a escampar pronto. Angustiado porque no quería llegar tarde, salió de su casa. En el camino se encontró a sus compañeros devolviendose. Sin embargo Joseph continuó su camino, debía recorrer más 30 kilómetros para llegar a la escuela, por vías intransitables llenas de barro. Un viaje que normalmente dura 40 minutos le estaba tomando más de tres horas. Cada tanto debía parar para limpiar las llantas de su moto o para evitar caídas. En las subidas y bajadas Joseph debía empujar la moto por su seguridad. Al ver que la moto se está volviendo un obstáculo, decidió dejarla en el camino y caminar el resto de recorrido.

Después de esta travesía cansado, mojado y embarrado llegó al colegio dispuesto a empezar a trabajar con la misma energía de siempre. Sin embargo Joseph no contaba con que los estudiantes no asisten en los días de lluvía. Esperó un rato y decepcionado tomo su camino de regreso. Joseph se despertó asustado, esperando que la pesadilla no se cumpliera, pues le habían contado que en esta tierra llueve la mitad del año, aunquede ser así Joseph estaba listo para irse a vivir a la escuela.

Después de meses de lluvía Joseph decide irse a vivir a la escuela, intentando evitar que su pesadilla se convierta en realidad. Esa noche tiene una nueva pesadilla. Se ve viviendo en la escuela pero no se siente feliz, en los días de lluvia los estudiantes siguen sin asistir a clase, lo mismo hacen sus compañeros de trabajo y a nadie parece importarle esta situación. Sus sacrificios de no tener agua potable, servicios sanitarios, ni forma de comunicarse con su familia han sido en vano.

En ese momento se despierta y decide que es momento de pensar un poco más en él, por más buenas intenciones que tenga él solo no puede cambiar el sistema. Pasan los años y Joseph forma una familia, ahora tiene tres hijos por quienes responder y su salario sigue siendo el mismo desde el inicio.

Ahora las pesadillas son más frecuentes, se sueña con reuniones improductivas en las que nadie trabaja y nadie tiene en cuenta a los niños, programadas para días en los que podría estar con su familia; tambien sueña que su salud se va deteriorando debido a las dificiles condiciones del entorno. Puede ver como el país tiene la mirada puesta en la labor de los profesores y el mejoramiento de la calidad de la educación, pero no sabe que profesores como él deben asumir con su poco salario todo lo que esto implica. Materiales como libros, fotocopias, colores, diccionarios, hojas y en fin la lista parece interminable.

Joseph se despierta preocupado por el efecto que pueden causar estas pesadillas en él, porque a pesar de las dificultades nunca ha dudado de la capacidad de sus estudiantes ni de la importancia de realizar bien su trabajo. No quiere convertirse en un profesor como Omar quien se rindió frente a las adversas circunstancias. Se mira en el espejo y puede ver reflejado el paso de los años y la sabiduría que traen consigo y así recuerda que esto es solo una pesadilla y que él tiene la fortaleza para vencerla, además recuerda que en el salón hay muchos niños esperando a que él los ayude a encontrar esa vocación que hace algún tiempo la profe Leidy le ayudo a descubrir.

¿Cómo motivar a los profesores en Colombia, cuando enfrentan durante varios años condiciones que pocos profesionales en el país estarían dispuestos a aceptar?.

¿Cómo asegurar que los niños de los colegios más apartados cuenten con profesores como Joseph?.