Neoclasicismo: Descripción de Guatemala

Tikal. Se puede admirar tu belleza durante cualquier hora del día. En el día se puede ver la gran altura y divinidad de tus hermosas pirámides, y durante la noche se puede observar esa misma belleza bajo el reflejo de la luna y sus estrellas. Se puede contemplar la perfección y magneficiencia del gran jaguar representado en la gran estructura de la pirámide, la cual tus habitantes notaban dicha fascinación.

Desde la lejanía se puede ver tu preciosidad entre la pureza y esplendor de tu pacífica y verdosa selva. Puede que seas una ciudad fantasma o ruinas, pero pareciera que todavía estuvieras viva. Se puede admirar el bello canto de los pajarillos y la paz de esa asombrosa convivencia entre cada animal y persona que te rodea en la naturaleza. Tu cálido y húmedo clima hace que la bienvenida al turista sea como tu temperatura: cálida. Cualquiera que pase por este encantador boscaje se sorprenderá con sólo ver de reojo tus sencilla y antigua preciosidad.

Me parece increíble que los conquistadores y gente ajena a tu serenidad no haya podido observar tu esplendidez. Es difícil aceptar que seas solo los restos de una civilización antigua a causa de esos mismos hombres foráneos a tu divinidad, ya que tal perfección y hermosura es sorprendente para cualquier persona. Aunque ya sepa lo divina y bella que seas, nunca me dejarás de asombrar, querida Tikal.