5 cosas que preguntar a tu pareja antes de una experiencia swinger

Charles-Joseph Natoire (c. 1763 — 1774)
  1. - ¿Qué se te antoja hacer?

Claro que parece obvio, pero no lo es. Todos venimos al medio sw en busca de una o varias fantasías. Saber cuáles son los deseos de tu pareja hará la experiencia mucho más excitante para ambos ya que ayudará a generar una sensación de complicidad indispensable para cualquier aventura en pareja. Es muy grato saber que trabajamos para complacer a la persona amada, y que él o ella también lo hace por nosotros. Esto no quiere decir que tenemos que poner toda nuestra atención en satisfacer la fantasía del otro, sino que éstas se pueden platicar y negociar. Cuidado: Que yo arda en deseos por realizar algún escenario erótico no significa que mi pareja deba aceptarlo o suministrarlo. Simplemente se trata de ponerse ambos en la misma página.

2. -¿Cuáles son tus límites?

El sexo es uno de esos juegos en los que nada puede darse por sobrentendido. Por ejemplo, el hecho de que una persona quiera hacerle sexo oral a otra, no lleva por descontado que tenga que haber reciprocidad. Cuando en lugar de dos, son cuatro o más los involucrados, la posibilidad de malos entendidos crece exponencialmente. Por eso es importante que, antes de salir de casa, se hable de aquellas fronteras que, por muy ansiosos que estemos, no podemos vulnerar. Éstos límites podrán modificarse de sesión en sesión, pero nunca al calor del momento. Trazar bien el contorno del terreno es indispensable para poder movernos con toda libertad dentro de éste.

3. - ¿Hay algo que definitivamente no quieras que pase?

Además de un claro “sí se puede” y “no se puede”, todos, especialmente en nuestras primeras incursiones tenemos terror a algo. Estos miedos pueden ir de lo más elemental a lo más elaborado. La fantasía suele tener dos lados y, al mismo tiempo que imagino un mar de delicias, también puedo estar suponiendo que algo horrible me va a pasar. Es perfectamente lógico; lo desconocido nos atrae pero nos asusta. Generalmente, estos terrores tienen forma concreta. Tengo miedo de que, al llegar al lugar, alguien te aparte de mi y yo me sienta abandonado. Me da miedo que me obliguen a desnudarme frente a un millón de desconocidos. Tengo miedo de ser tocada por alguien que tenga barba y bigote… En fin, todo es válido y es importante que la persona que te acompañará en tu viaje lo sepa porque estará alerta para evitarte la situación de tu pesadilla. De todas formas, pueden estar tranquilos, es muy posible que, aquella espantosa escena que tienen en la cabeza, en realidad, nunca ocurra.

4. - ¿Cómo te hago saber que algo no me está gustando?

Algunas parejas tienen claves de protocolo para abortar la misión del tipo: “Si la pareja que nos está ligando no nos gusta tú hablas del partido de futbol de los niños o yo me rasco el lóbulo de la oreja derecha”. Un sistema sencillo de mensajes fácilmente recordables puede ser útil para salir de una situación potencialmente desagradable. Nosotros no lo hacemos y preferimos usar lenguaje plano y llano. Cortés, pero directo. En ese sentido, cada quien decidirá mejor su estrategia, pero de todas formas vale la pena hablar de ello antes de empezar.

5. - ¿Qué quieres que ocurra si algo no te está gustando?

Obviamente lo que quiero que ocurra es que dejes de hacerlo. ¿Cierto? Casi cierto. ¿Se acuerdan que dijimos que no hay que dar nada por sentado? Pues así es. Hay una larga cadena de matices entre dejar de hacer algo y salir despavoridos del lugar. Todo es perfectamente respetable, pero hay que decirlo con claridad, preferentemente, antes de que el calor de la situación nos nuble el juicio. Cada uno de los miembros de una pareja swinger (o en fase de experimentación) debe fungir como la válvula de seguridad de el otro. Por eso es indispensable que ambos estén de acuerdo sobre los protocolos que seguirán en caso de que algo falle.

NOTA FINAL:

Siempre que escribimos estos artículos precautorios, nos quedamos con la sensación de que el mundo swinger que retratamos es, por así decirlo, una noche oscura y llena de terrores. No es así. El mundo SW es un mundo feliz en el que muchos vivimos infinidad de experiencias positivas. Lo que queremos es, simplemente, dar la mayor cantidad de herramientas posibles para que, quien se adentre, lo haga con un banco de información suficientemente sólida como para tomar la mejores decisiones.


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