La E en DEA es por Elvis

21 de Diciembre: Es una mañana agitada en la casa blanca. Un sujeto no autorizado intentó ingresar armado y por la puerta principal.

La casa blanca.
-¡Alto ahí, levante las manos!
-Esperá, miralo bien… ¿No es Elvis?

El ídolo del rock se reunió con el presidente y su asistente. Tenía una simple petición que hacer: Ser nombrado agente antinarcóticos.

-Mr. Krogh ¿Podemos conseguir ya mismo una insignia para el Señor Presley?
-Si señor pres…
-Hágalo.

Nadie sabe que hablaron esos dos en la oficina oval cuando se quedaron solos. Pero lo que si es de público conocimiento es que Elvis salió, ese día, con un nuevo prendedor en su característico traje.

Nixon y Elvis el 21 de Diciembre de 1970-

Luego de un intenso entrenamiento, el rey de rock and roll, estaba listo para reinar en la lucha contra los hippies, los comunistas y sus sucias drogas. Su primer golpe debía ser grande, muy grande, y debía actuar en solitario. La prensa poco se preguntaba por la estrella, que hacía tiempo había comenzado a perder popularidad, y llevaba varios meses alejado de los escenarios.

El agente Presley había conseguido un informante, que a cambio de una presentación en la boda de su hija, le había revelado la ubicación de una de las cocinas más grandes de LSD en Chicago. Con su traje negro “más discreto” y que, según él, “serviría de camuflaje”, comenzó a acechar el galpón señalado.

El rey esperó paciente a que se vaciara el lugar. Una vez que se cercioró de que no había guardia alguna, tomo el estuche de guitarra que tenía en el baúl de su Cadillac e ingresó al sitio por una de las ventanas de atrás. Una vez en el interior, abrió la funda. En ella no había ningún instrumento musical, pero si varios explosivos.

Rompió una ventana lateral y salió corriendo lo más rápido que sus botas de serpiente le permitieron. Se deslizó sobre el capó, saltó la puerta del conductor y aterrizó en el asiento. Arrancó el ruidoso motor de su auto y hundió el pié en el acelerador. La explosión, vista por unos pocos vagabundos que merodeaban por el lugar, fue su mejor espectáculo en mucho tiempo.

Ese año escasearon los fuegos artificiales en los festejos de año nuevo en la ciudad.