Es sencillo cumplir tu deseo
Hace poco me dijiste que escribiera más seguido y aquí estoy… cumpliéndote el deseo.
Es sencillo ser un genio si te veo. Los versos salen tan fáciles cuando me pierdo en tus ojos para reencontrarme en tu boca; cuando tus brazos sostienen mis abismos, cuando tu sonrisa despeja el plomo en mis bolsillos.
Es sencillo escribir porque cuando te veo haces caer la moneda de cara a la felicidad, y así mi semblante sea parco mi interior te vive, mi alma te siente, mis brazos te aprenden, mis manos se inspiran.
Es sencillo hacer poesía cuando mandas lejos los miedos y nosotros nos encontramos, el uno al otro, en ese espacio en el que no importa el entorno, en el que el tiempo aguanta la respiración para darnos más instantes, esos que se pegan como carteles en el corazón, como fotos en el álbum de los recuerdos perfectos.
Es sencillo cumplirte los deseos cuando me reinventas, y me reinventas cuando cumples mis deseos… Sí… Al final tú eres el genio sin lámpara, eres la que posee la bendita magia que me inspira a escribir.
