
PEQUEÑO ENSAYO SOBRE LA COYUNTURA DE LA POLARIZACIÓN, LA TECNOLOGÍA, DIOS Y COMO ES POSIBLE QUE; NOSOTROS SEAMOS DIFERENTES Y SEAMOS LO MISMO AL MISMO TIEMPO
Somos un todo
ES MENTIRA QUE esta parte de la eternidad es una guerra entre nosotros y ellos. No existe un nosotros y un ellos, solo un nosotros que nos involucra a todos. Es verdad que somos diferentes pero somos lo mismo, es difícil de entender para algunos pero es verdad que estamos todos compartiendo este planeta, peleando contra nuestro mal interior y tratando de superarlo, buscando caminos por los cuales seguir adelante. Estoy convencido de que no hay gente mala solo gente imposibilitada; por ignorancia o por su contexto social, que no puede ver el camino. La iglesia no es una isla, estamos en medio de la sociedad y tenemos que encontrar un lugar en el que podamos ayudar, obviamente nosotros somos la pata espiritual de la sociedad, o deberíamos serlo.
Estamos todos conectados y de esto hay muchos ejemplos, un ejemplo que nos toca como ministerio de jóvenes es esto mismo; la palabra joven-adolescente apareció recién en los 50°s con la movida del rock y los Beatles, antes de eso eras niño y después adulto, sin mas. Un dato impresionante de esto es que en la primera guerra mundial (1914) el 60% de soldados tenían entre 13 y 17 años. Este dato me rompe la cabeza porque hoy tenemos una concepción totalmente diferente de lo que es tener 17 años. El mundo cambia, la iglesia se trasforma y se especifica y ahora tenemos reuniones de jóvenes. Siendo un poco simple: hoy tenemos ministerios de jóvenes por los Beatles. Es evidente que al no existir un ellos y un nosotros, como somos un todo; cuando ellos cambian, nosotros cambiamos. Esto suele sucede en esa dirección; unilateral. ¿Cuando nosotros vamos a cambiar y así trasformar la sociedad? Estoy convencido de que esto es posible porque somos uno y entre nosotros nos modificamos y transformamos.
Pensemos en nosotros
Ahora, ¿Como funcionamos? ¿A que nos dedicamos? Y otra pregunta mas importante: ¿La estructura de un ministerio de jóvenes, tienen la responsabilidad de motivar a sus pibes a ser activos en la sociedad o estas ganas de contribuir a la sociedad tiene que ser una constante en un pibe que es parte de una iglesia y el ministerio de jóvenes tiene que simplemente ayudarlos a organizarse y llevar a cabo esta tarea? Esta claro que esta pregunta no esta dirigida a los lideres, porque ellos trabajan dependiendo de donde esta la gran masa de pibes que asiste a sus reuniones. Esta pregunta es para nosotros. ¿Donde estamos parados como jóvenes de una iglesia cristiana evangélica? Estoy convencido de que el joven cristianos tiene que definirse como alguien que quiere ser activo en la sociedad, este sentimiento es constitutivo de un pibe que es parte de alguna organización de estas características. Si ese “querer” no esta presente, simplemente ese pibe todavía no es parte de la iglesia.
Otra pregunta, ahora para los lideres; ¿Es necesario abrir el panorama? ¿Si sos ministro de Dios en cualquiera sea tu área, sos ministro para los 30 pibes que vienen a tus reuniones o para todos los jóvenes de la ciudad en la que vivís? Si pensas que los pibes de la ciudad tienen que asistir a tus reuniones para que vos puedas ministrarlos, estas muy equivocado. Somos ministros de Dios para el mundo, no nos quedemos en el chiquitaje y el confort de tener una reunión a la semana y saltar y cantar, todo eso es importante pero no perdamos el norte. Estamos al servicio de la gran masa de jóvenes que necesitan nuestra ayuda. Tenemos que extralimitarnos. Tenemos que buscar la forma de articularnos en esta sociedad.
Consciente de caos
Una de las cosas que nos diferencia del mundo, otra vez; somos diferentes pero somos lo mismo, es que nosotros tenemos que ser conscientes del caos de este mundo, no es difícil ver que algo anda mal y esto nos tiene que importar. Tener una conciencia del mundo en el que vivimos nos va a sacar de el cristianismo de auto-ayuda que suele copar nuestros púlpitos, es verdad que la iglesia tiene que ayudar a las personas a superar sus problemas personales; esto es importante pero si en algún momento no superamos este punto el cristianismo se estanca y se pudre.
Tenemos que romper la burbuja de confort que creamos en nuestras iglesias, no podemos saltar, cantan y reír entre nosotros cuando todo esta tan mal. Otra ves, esto esta bien y es necesario pero en cierto contexto esta mal. Es necesario ser conscientes de caos.
Hace un tiempo escuche a un tipo hablar sobre el pensamiento de derecha y el de izquierda; lo individual y lo colectivo. El hombre de izquierda se encuentra en un contexto; este es mi universo, este es mi planeta, este es mi pais, este es mi barrio, esta es mi casa y este soy yo. En cambio el pensamiento de derecha, egoísta, se pone en primer lugar; este soy yo, esta es mi casa, este es mi barrio, este es mi país, este es mi planeta, este es mi universo. ¿Donde estamos parados como ministerio de jóvenes? ¿Cuales son nuestras prioridades?
Esta es la revolución
En este contexto capitalista, el acto mas revolucionario es hacer cosas gratis. Es el acto individual y contrario al sistema de este mundo mas poderoso que existe. El amor no se compra ni se vende pero se produce y se consume en cantidades industriales ese es nuestro trabajo producir y consumir amor. Ayudar a otros a producir y consumir amor, promover esta idea.
Pude aprender esto hace un tiempo; se disfruta mucho mas hacer algo cuando no hay plata de por medio, cuando no hay ningún incentivo externo, el único motor son las ganas de hacer algo y eso es liberador y lo recomiendo. Hagamos cosas gratis, pongamos esto de moda. Es hora de dejar atrás nuestras cosas materiales y liberarnos del consumismo que nos proponen, somos la pata espiritual de la sociedad ¿Podemos dejar nuestras cosas materiales?
Es necesario, es importante y es posible
Cada vez estoy mas convencido de que no existe el tiempo ni el espacio; porque toda acción, cada decisión que tomamos hoy cambia y repercute en todas las generaciones que van a venir y re-significan las anteriores. Toda idea que hoy tenemos, gracias a la tecnología, se puede replicar en cualquier parte del planeta. Entonces, no podemos vernos como seres individuales, todo lo que hacemos nos trasforma a todos. Tenemos la tremenda responsabilidad de amar y hacer que este amor se sienta a través del tiempo y del espacio. Acá estamos, todos, somos hermanos y hermanas tratando de hacer de este mundo un lugar mejor