
La Ley de Semillas: Un atentado contra la vida
Texto: Roberto Bernard
Fotos: Mauricio Zembo
Estamos al umbral de la entrega oficial de nuestra soberanía alimentaria y todo el sistema corporativo esta detrás de este despojo. Es un avasallamiento sobre nuestros derechos al uso de nuestras semillas nativas. Con la ley limitaran el guardado de semilla, y criminalizaran a quienes las usen sin autorización y previo pago de derechos. La ley de semillas es la privatización y patentamiento de la vida, es las corporaciones patentando la naturaleza. Se apropiaran de las semillas que están en nuestro suelo desde hace miles de años, y nos cobraran por ellas. Las semillas tendrán que ser registradas de la misma manera que quienes quieran hacer uso de ellas. Los derechos de obtentores vegetales de los que habla la ley, favorecen a las empresas y a sus propósitos expropiatorios, inhiben a nuestros derechos de uso y hasta a la guarda e intercambio de saberes ancestrales.

Los legisladores que voten esta ley, son cómplices de esta entrega. Algunos de ellos son socios indirectos de las corporaciones que serán beneficiadas. La academia científica también esta cooptada por estas transnacionales, empresas que invierten en los laboratorios de investigación de las universidades y que pagan becas para seducir estudiantes y autoridades. Mientras todo esto se discute, sabemos sin dudas que el desierto verde de la soja seguirá arruinando territorios. El sacrificio territorial se incrementará. La cantidad de millones de hectáreas que quieren ocupar: Se dará con la destrucción de bosques, montes y yungas nativas; desalojando a campesinos y pueblos originarios que ocupan esos espacios desde hace cientos de años. Así, las muertes de campesinos e indígenas es la forma eficaz que ejercen para instaurar miedo. Las fumigaciones son parte de este esquema de muerte: 13 millones de fumigados por más de 350 millones de litros de venenos de la agroindustria, es un terrorismo ambiental legalizado. En una zona de sacrifico de población descartable, una ideología que elige quien muere en beneficio del negocio, estas empresas responsables de las fumigaciones y culpables del envenenamiento de humanos, suelo, agua, y aire.

Exportan seudoalimentos tóxicos: el dinero que generan las empresas, las retenciones impuestas por el gobierno y los impuestos que recaudan, es un dinero envenenado. Manchado por la sangre de la población indefensa, es un dinero toxico que salpica a toda la dirigencia del país, que por acto directo de corrupción, o por omisión, es cómplice, la producción nacional de la agroindustria ecocida es una producción basada en venenos. Hablar de agro-negocios en manos de transnacionales, es hablar de un modelo genocida. Un modelo de producción que logró que las madres en su leche materna tengan pesticidas, venenos en su pechos para darles a sus bebes. Monsanto y las demás corporaciones, junto a sus cómplices cipayos del país, modificaron un acto natural único como es el de amamantar.
Contra estos monstruos batallamos, son los que causan que el hospital Garrahan de pediatría construya un nuevo área de 7200 metros cuadrados para oncología, por la cantidad enorme de chicos con cáncer que provienen de las áreas fumigadas, pero solo son efectos colaterales del gran negocio para ellos, el gran verso, la gran mentira, es que con este sistema supuestamente terminarían con el hambre de mundo, pero la realidad es otra, solo con mirar a nuestro país, alcanzaría para tirar abajo la mentira de la agroindustria, este es un país hecho de pan, un país rico con chicos con hambre, con una cantidad insultante de niños que se acuestan sin comer, no les creemos nada, todo su esquema de mentiras es fácil de rebatir, se cae ante la mínima evidencia territorial, solo es sostenido por nuestros políticos, entreguistas desde su raíz, son los máximos culpables de este genocidio por goteo, por bioacumulacion, por eso le decimos paren de fumigar ¡Queremos semillas libres! Soberanía alimentaria YA. Uno por uno nos acordamos de todos. Pagaran indefectiblemente esta entrega y por todos los medios a nuestro alcance. Los llevaremos ante la justicia. A pesar de la complicidad de esta, lograremos criminalizarlos. La prueba en los territorios es contundente, las muertes y el despojo no se pueden ocultar. Súmense a la lucha, es una lucha por la vida.
