¡OH! Lo que el béisbol olímpico necesitaba…

Por Leonte Landino ESPN_Beisbol
La leyenda del béisbol japonés e internacional Sadaharu Oh fue esta semana el encargado de presentar el logo oficial de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde el béisbol y el softbol tienen grandes posibilidades de reingreso.

La culpa fue de los europeos. No hay duda de eso. Pero también fue culpa de las Grandes Ligas. Es una responsabilidad compartida. La única forma es llegar a acuerdos mutuos es de flexibilizar las condiciones para que el béisbol regrese a la palestra olímpica.

Cuando el COI aprobó que el béisbol y el softbol fueran eliminados del programa de competencias para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y la ratificación de su salida sucesiva para Río 2016 , muchos pensaron que esto iba a significar un retraso en la expansión internacional del juego. Al menos eso creyeron los europeos del tope de la rosquilla del Comité Olímpico quienes se dejaron llevar por las viejas premisas: “No es un deporte global”, “No tiene una política seria antidopaje”, “Sus mejores exponentes no van a la competencia”.

Estas fueron las razones en contra del deporte expuestas por el entonces presidente del COI Jaqcues Rogge, quien abiertamente apoyó la supresión de la disciplina.

Como contraparte, Bud Selig, quién dio el visto bueno e impulsó el Clásico Mundial de Béisbol, hizo caso omiso del asunto. Para la MLB las olimpiadas no son relevantes. Al contrario son un peso por tener que prestar jugadores, así sean de la Dominican Summer League. Es un evento de tres semanas en el medio de la temporada regular. ¿Qué ganancia o incentivo tienen los Juegos Olímpicos para un equipo de Grandes Ligas cuya inversión multimillonaria se basa en los aportes que los jugadores hagan para las aspiraciones de sus equipos? Ninguna.

Cuba ganó 3 de las 5 medallas de oro disputadas de manera oficial en el béisbol olímpico. Previo a 1992 el béisbol se jugó en 8 olimpíadas a manera de exhibición.

En este orden, las mismas razones para desestimar los JJ.OO., están presentes para el Clásico Mundial de Béisbol, torneo interesante y llamativo para los países participantes, con excepción de EE.UU. por motivos de orgullo nacional, deportivo y social, pero que no tiene ningún tipo de beneficio para las organizaciones de MLB.

¿Qué hacer? ¿Cómo avanzar?

Es un tema complicado. Comencemos con las olimpiadas. Japón que ganó la sede del 2020 apoya abierta y pesadamente el béisbol/softbol olímpico, siendo este su deporte nacional, y este será el espaldarazo final para su seguro regreso a los podios. El sólo hecho de tener como imagen de los juegos a Sadaharu Oh, el más insigne jugador de béisbol en su historia es el más claro mensaje de que los japoneses no están bromeando. El béisbol va, guste o no.

Quizás la honorabilidad y estatus de Sadaharu Oh y la designación de Japón como sede le caen como anillo al dedo al deporte. En el pasado mes de noviembre se introdujo la moción ante el COI por parte del presidente honorario del comité del 2020 Fujio Mitarai quien afirmó de nuevo esta semana que la Nippon Professional League dará un total apoyo a los Juegos Olímpicos, considerando incluso poner pausa a su temporada para prestar los mejores jugadores y sus facilidades.

Es muy temprano para saber si la MLB hará lo mismo. Yo apostaría hoy en un 99.9% que no lo harían. Pero falta mucho. ¿Quién sabe?

Quizás Oh, sea nuestro “Pelé”.

Razones sobran y hoy el panorama es otro. La Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC) afirma que con la llegada del mes de abril, cuando inician la mayoría de las Ligas Profesionales de Béisbol en el mundo, la estimación de asistencia global para este año supera las 150 millones de personas, sin contar la distribución de televisión.

70 países suman puntos en el rankeo del béisbol mundial de la WBSB y los 28 mejores participan en el Clásico Mundial de Béisbol siendo los 16 clasificados los encargados de disputar la ronda final que arroja al campeón. De estos esfuerzos hemos visto avances genuinos en países como Holanda, Colombia, Brasil e Italia.

Holanda es hoy una potencia del béisbol en el contexto internacional avanzando a nivel federado, profesional y de producción de jugadores de primer nivel.

Si un deporte que se juega en 70 países y arrastra a más de 150 millones de personas a comprar boletos alrededor del mundo no es global, entonces más de la mitad de los deportes en las olimpiadas deben también abandonar el barco.

La política antidopaje de las Grandes Ligas es otra. Atrás quedó la liga complaciente y los dueños que miraban hacia el otro lado aprovechando los cuadrangulares. La MLB tiene uno de los programas de control de sustancia más avanzados en el deporte y los castigos son ya bastante severos. Es debatible decir que “el deporte está limpio”, pero ya el sólo hecho de ser debatible es un gran avance. Esta política antidopaje se ha extendido a las ligas afiliadas de MLB, incluyendo Minor League Baseball y las ligas internacionales afiliadas o con acuerdos laborales. Para el béisbol ya no es una cuestión de disciplina.

El punto álgido sigue siendo la permisividad a los jugadores. Para esto debe cambiar la estructura de como los jugadores son firmados. Mientras la Major League Baseball sea más poderosa e influyente que la Confederación que rige el deporte a nivel global, será poco lo que se avance en este sentido.

Que nadie se confunda, no crean que el Real Madrid deja ir con beneplácito a Cristiano Ronaldo a disputar un partido amistoso de la selección de Portugal ante las Islas Maldivas. Lo hacen porque es obligatorio dejar ir al jugador en las llamadas “Fechas Fifa” que incluyen las competencias más importantes.

Para el deporte profesional no hay bandera que valga. Es un negocio y parte de la industria del entretenimiento. La estructura de MLB es tan sólida y la del béisbol federado tan endeble en comparación, que la imposición de que jugadores les sean permitidos asistir a unos Juegos Olímpicos en el medio de una temporada regular es remota. Es aquí donde mientras en los dos puntos anteriores la MLB y el béisbol han avanzado, es hora de que el COI entienda que deben presentar la disciplina con el mejor talento disponible por parte de cada federación que asista.

¿Podrá la MLB convencer a los dueños de prestar sus estrellas para defender uniformes de sus países en justas olímpicas e internacionales? Únete a la conversación en @ESPN_Beisbol

Es posible que una que otra federación, acompañada de la buena intención de uno que otro jugador y la buena voluntad de uno que otro equipo de MLB, permita que uno que otro de los mejores exponentes del juego a nivel mundial asistan a una que otra justa olímpica. ¿Quién sabe? Eso será producto de la flexibilización entre ambas partes. ¿Será que estoy siendo muy idealista y soñador?

Y de ahí a seguir “vendiendo” el orgullo olímpico. Eso que hoy en día sólo se compra en la misma tienda donde venden las promesas y el proselitismo político.


Leonte Landino es periodista y productor de ESPN International y miembro de la Sociedad Americana para la Investigación del Beisbol (SABR). Puedes seguirlo en Leonte Landino

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