Una ideología que mata
Es un buen tema, debo decirlo, porque creo que puedo explicar esto con una sencillez que les puede parecer fácil de entender y muy lógico pero que sin duda, pocas veces ustedes mismos han pensado en esto.
“Una ideología que mata” y debería agregarle más a esto “mata, mató y seguirá matando, es mucho peor que una guerra o más bien, Es Una Guerra”
Así es, me enfrento con esto a diario y no necesariamente me refiero a las religiones y doctrinas del mundo, sin embargo ese es el ejemplo más claro que podemos encontrar, sin miedo a equivocarme puedo decir que ahí están las perversiones, delitos, faltas a los buenos principios y demás adjetivos negativos que se pueden referir al lado obscuro de las personas y sus organizaciones. Peor que un político corrupto, peor que un gobierno autoritario, peor que una empresa dedicada a provocar daño a las personas o al medio ambiente, mucho peor que eso. Ellos (Las religiones y doctrinas) atacan a algo mucho mas profundo, el alma de las personas.
Sin embargo no hay que adelantarnos, “vamos por partes” como decía Jack el Destripador. Una ideología como tal, es un pensamiento al cual una persona puede aferrarse y difícilmente soltar sin importar las consecuencias, lo equivocado o lo peligroso que este puede ser. Una ideología no necesariamente tiene que ser algo malo, cada quien es y debe ser libre de su manera de pensar, tener su propia “ideología” y respetar las demás, estando o no de acuerdo con las formas de pensar de los demás. Lo malo viene en el momento que esto ya se convierte un problema, genera conflicto y fricción entre las personas, ahí es cuando debe ser momento de reflexionar.
A parte del ejemplo mencionado de la religión se pueden nombrar muchos más, como dije, no necesariamente se puede referir a eso.
Aún algo que puede parecer bueno y correcto puede ser parte de la llamada ideología, por mencionar algo, los valores y principios. Esos que nos enseñan de chiquitos, que desde pequeños debemos cumplir para ser educados y aceptados por los demás. Es hermoso ser educado y que los demás te lo reconozcan, sirve incluso en la edad profesional para garantizar tu trabajo y el respeto de tus clientes y compañeros, no esta por más decir que sirve en todas las áreas de tu vida, todos quieren confiar en alguien honesto. Eso esta perfecto.

Hasta ahí vamos bien, ¿Es correcto? Bien dicho, hasta ahí vamos bien.
Cuantos de nosotros hemos conocido a alguna persona que es exageradamente correcta, alguien que en todo momento los valores los expone en la conversación y aunque el principio ético no sea realmente lo correcto en alguna situación y sin embargo esa persona no escuche razones sino que este aferrado a lo que su principio dice. Supongo que todos hemos conocido a alguien así.
Vamos a la parte importante de este documento.
Así como es molesto que los testigos de Jehová todos los días estén tocando a tu puerta para repetirte lo mismo y todos los días tener que rechazarlos, de igual manera es molesto alguien que no pueda entender razones sobre lo conveniente en alguna situación y este aferrado a su pensamiento.
Estos, lo único que generan es un conflicto innecesario, de verdad, una situación absurda que nunca debió de existir. Situaciones que son demasiado sencillas de resolver y que siempre nos tenemos que complicar la existencia cuando se pudo haber evitado con un simple “Esta bien, tu tienes razón” o “No estoy de acuerdo, pero te respeto”
De verdad, esto facilitaría mucho las cosas. Realmente la vida es muy corta como para dejarse llevar por problemas tan absurdos, de verdad, no sean estúpidos, con todo respeto. Si el otro piensa diferente a ti, ¿Qué te importa? tu sigue tu camino.
Como dije, suena muy simple y lógico, pero el mundo parece que no lo entiende. Hablando de religiones, doctrinas e ideologías que matan, haciendo referencia a la estrella de David que esta en la portada de este documento, tenemos a la nación que lleva más tiempo en guerra que lo que lleva constituida como país. Nación que ha sufrido en carne propia los estragos de esas ideologías que la han estado matando a lo largo de su historia. A su incapacidad de poder dejar a un lado su orgullo y dar paso a una paz que tanto anhelan. Israel y sus enemigos siguen peleando por sucesos que pasaron hace 1500 años más o menos, ¿Vale la pena seguir luchando por algo que pasó hace tanto? Ni los ancestros de sus ancestros vivieron el origen del conflicto y estoy seguro que no saben porque están peleando en realidad, perdieron el objetivo hace mucho. Cada día siguen muriendo niños y mujeres por una absurda discusión que ya no importa pero como dije, la ideología mata.
La ideología mata a individuos y naciones, lo importante es saber que jamás valdrá tanto la pena para pelear por una idea, porque estas siempre cambian.
Hay que facilitarse la vida, porque es muy bella cuando se disfruta, lucha por tus objetivos, sacrifica, llora, ríe, duerme, trabaja, pero siempre hazlo con la conciencia de que si no funciona, hay que tomar otro camino, no valla a tocarte la mala suerte, que tu necedad te maté.
#Animohijos