Siempre quise ser la princesa… Leia

Foto: Starwars.com

En una galaxia muy, muy cercana (esta), una niña miró las películas favoritas de su padre por primera vez. La primera de cientos en su vida. Esa niña, era yo. Dicho filme era una mezcla de acción y Ciencia Ficción en toda regla: Star Wars. Viéndola con él aprendí a amar esa saga. Siempre me ha parecido que tiene todo lo necesario: amor, amistad, aventuras, un gran antihéroe, un villano que no es lo uno se espera y sobre todo a una gran heroína: la princesa Leia Organa.

No hay que dejarse llevar por el título, Leia no es la típica princesa de los cuentos de hadas. Durante años he escuchado como la gente se refiere a ella como una damisela en desgracia, para mí está muy lejos de serlo. En mi imaginación infantil (e incluso ahora, como adulta) Leia Organa era maravillosa, fuerte, inteligente e independiente. No sólo era la líder moral de toda la rebelión galáctica, lograba armar planes de batalla, quedarse con el chico y hasta salvarlo. Antes de conocer a Luke y Han, la princesa ya era una líder con experiencia en el campo de batalla y la arena política por igual.

Me parece que la lectura del personaje como víctima proviene del hecho de que Leia es una mujer sumamente poderosa la cual se mueve en un mundo casi exclusivamente masculino. Para conmemorar este día mundial de Star Wars, les comparto mi muy personal lectura de por qué ella es una heroína en toda regla:

El Inicio

“General Kenobi, hace años serviste a las órdenes de mi padre en las Guerras Clónicas. Ahora te ruega que le ayudes en su lucha contra el Imperio. Lamento no hacerte esta petición personalmente. Mi nave está siendo atacada, temo que mi misión de llevarte a Alderaan ha fracasado. He puesto información vital para la supervivencia de la Rebelión en la memoria de esta unidad R2. Mi padre sabrá como extraerla. Debes asegurarte de que este androide llegue a salvo a Alderaan. La situación es desesperada. Ayúdame, Obi-Wan Kenobi, eres nuestra única esperanza.”

En apariencia, lo que desata la trama de Star Wars es un mensaje de Leia pidiendo ser rescatada. Digo en apariencia porque su mensaje jamás incluye una solicitud de rescate. La petición original de la princesa es que Obi-Wan Kenobi lleve la unidad R2 al padre de Leia, Bail Organa, en Alderaan, para que este pueda obtener los planos de la Estrella de la Muerte. En realidad quiere que Obi-Wan salga de las sombras y se una a la rebelión. Claro, cuando el planeta es destruido la cosa se complica.

Si volvemos a Leia como prisionera de guerra de Darth Vader, veremos que bien pudo haber sido sometida a tortura; un artefacto muy intimidante con una aguja le apunta. Además tiene que ver como la Estrella de la Muerte prueba su potencial destructivo en Alderaan, su hogar. Aún así, no se quiebra ni le da información al enemigo. Después, cuando Luke y Han llegan a su celda, la encuentran durmiendo plácidamente. No se le ve especialmente preocupada por su próxima ejecución, quizá porque no esperaba a ningún salvador.

Mientras escapan y se ven acorralados por Stormtroopers, es Leia quien reacciona: toma un arma y vuela la entrada al ducto de basura. Consigue una ruta de escape cuando nadie más lo hace; incluso si ello los mete en problemas posteriores. La princesa toma decisiones y actúa mientras su “rescatadores” la observan pasmados. Leia necesita ayuda para escalar la pila de desechos, no es tan fuerte, físicamente hablando, como Luke y Han; pero la verdadera fortaleza de Leia reside en su inteligencia. Tiene un ideal que proteger a toda costa. Tras salir de la Estrella de la Muerte, cuando Obi-wan muere, la princesa es la única que nota que en verdad no escaparon del Imperio. En vez de eso, los han dejado marcharse para seguirlos, esperando que los conduzcan a la base rebelde.

En la guerra y en el amor

Durante la icónica batalla que da final a la primera entrega de la trilogía original de Star Wars, las cámaras la enfocan a Leia también. No sólo preocupada por sus amigos en batalla, sino dirigiendo las operaciones como la líder que es. Una vez que la mortífera nave imperial es destruida, la princesa condecora a los héroes. No se trata de una damisela en desgracia, es una mujer la cual ha vivido y crecido en la política, detenta poder y la responsabilidad que viene con él. Leia, casi sin querer, va descubriendo el amor al lado de contrabandista Han Solo. El capitán del Millenium Falcon es un chico rudo que no se anda con rodeos ni cursilerías, pero en el fondo tiene un fuerte sentido de la justicia y un corazón de oro. Han debía haber cobrado su dinero para correr a pagarle al terrible prestamista Jabba The Hutt, no obstante se queda con la rebelión por hacer lo correcto. Leia es una mujer fuerte e independiente, incluso mandona, pero ante todo es alguien que sabe lo que quiere y no tiene reparos en buscarlo. Empero, Leia tiene muy poca experiencia en el amor, algo que se nota mucho en un infantil intento de darle celos a Han besando a Luke (para luego descubrir que es su hermano).

El rescate

Justo cuando Leia y Han están listos para admitir su mutuo amor dejando de lado las típicas provocaciones causadas por el fuerte carácter de ambos, el grupo es emboscado por el Imperio en la Ciudad de las Nubes. Han, traicionado por su viejo camarada Lando Calrissian, es entregado al cazador de recompensas Bobba Fett. El capitán congelado en carbonita se volverá un souvenir de su malvado acreedor, Jabba. El momento en el cual Han es congelado marca uno de los momentos más románticos y recordados de la saga: es cuando al fin la máscara glacial de Leia se derrite. Están por llevarse al hombre que ama, se lanza sobre Han (incluso cuando un Stormtrooper la retiene) y comparten épico beso, mientras los separan la princesa confiesa su amor. También es cuando Han le dice “lo sé”, no necesitamos más palabras, es un amor correspondido y grande como ninguno, pero que enfrenta un abrupto e injusto final.

Desde luego, nuestra princesa no es de las que se rinden. Le lleva un año, pero consigue lanzarse al rescate de su amado. Fracasa y termina como esclava de Jabba quien la dota de un provocativo traje que recuerda a los que una bailarina de danza árabe usaría. Aun en una posición comprometida y humillante, Leia nunca renuncia a su dignidad. Cuando Luke y Han están a punto de ser ejecutados por un temible gusano de arena gigante, ella saca la casta ahorcando a Jabba con la misma cadena que representaba su calidad de esclava. Al final, la operación de rescate, aunque accidentada, resulta un éxito.

Podría extenderme a la tercera entrega de la trilogía original de Star Wars (o hasta al universo ampliado, aunque la nueva película lo sacará de canon), pero me parece que ya se van haciendo una idea de la Leia que yo veo en las películas. Aquella que vi como niña y me hizo, por primera vez, darme cuenta que no todas las princesas eran esas chiquillas inútiles esperando un príncipe azul. También había una variedad que piloteaba naves espaciales, armaba planes de guerra y luchaba por la justicia en una galaxia, muy, muy lejana.

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