Las calles de Buenos Aires Por Eduardo Macchiavelli

Mitos y verdades que nos gusta saber.

Desde mucho antes de “Loco” de Piazzolla y Ferrer, las calles de Buenos Aires tienen ese no sé qué. En sus cambios de nombre descubrimos su historia, y la lucha concreta por apropiar su memoria al nombrarlas después. Sus nombres más repetidos responden a militares y juristas, seguidos por políticos, batallas, ciudades argentinas y marinos también. La calle más angosta está en Barracas y es Santa Magdalena; la más corta Emilio Pettoruti, en Recoleta. ¿Lo sabés?

Las calles de Buenos Aires encierran todo tipo de historias. La mayoría de sus nombres surgen entre 1893 y 1904, cuando Flores y Belgrano se sumaron al Centro. Fue ahí cuando se regularizó la trama urbana. La nomenclatura da cuenta de la historia, no sólo de la Ciudad sino de la política nacional. Pero deja poco espacio al recuerdo de países africanos y Oceanía y capitales asiáticas. Los obreros y boxeadores tienen apenas dos menciones: Justo Suárez, el “Torito de Mataderos” y Oscar Bonavena, en Mataderos y Pompeya. Y sólo un futbolista, Herminio Masantonio, tiene calle propia a pocas cuadras de su club, Huracán.

Mientras la calle más angosta es Santa Magdalena, en Barracas (con poco más de un metro de ancho), Emilio Pettoruti es la más corta, en Recoleta, donde une las avenidas Del Libertador y Figueroa Alcorta, pegadita al Palais de Glace. El promocionado mito porteño de adjudicarnos a Rivadavia como la avenida más larga del mundo no es más que una leyenda. Sus 35 kilómetros, 10 más que la General Paz, no le llegan ni a los talones a la Yonge Street, que se lleva el primer puesto con sus 1.896 kilómetros. Esta arteria, la principal de Toronto, Canadá, llega hasta la frontera de Ontario y Minnesota. Para desdicha de varios, tampoco la 9 de Julio es la avenida más ancha del mundo. Con Eixo Monumental de Brasilia, de 250 metros, los brasileños figuran al tope del ránking. Al caminar los barrios, aparecen zonas temáticas. Los escritores tienen a Villa Luro: Lope de Vega, Molière, Víctor Hugo y Dante, entre otros. Las ciudades europeas están en Parque Chas: Varsovia, Hamburgo, Belgrado, Budapest, Atenas y Marsella, son algunas de ellas. Palermo, en cambio, hace doblete con naturalistas: Darwin, Humboldt, Fitz Roy; y naciones de Centroamérica: El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica y Honduras. Los animales tienen 11 calles, la mayoría aves: El cardenal, El Carpintero, y Martín Pescador, entre otros. Por iniciativa de Juliana Marino, en 1995 se gestaron las calles de Puerto Madero, con nombres de más de 20 mujeres: Cecilia Grierson (médica), Olga Cossentini (pedagoga), Alicia Moreau de Justo (política), Azucena Villaflor (fundadora de las Madres de Plaza de Mayo) y Micaela Bastidas (precursora de la independencia hispanoamericana).

“Las calles de Buenos Aires ya son mi entraña”, decía Borges en “Fervor de Buenos Aires”: “No las ávidas calles”, sino las calles que por su historia pasada nos gusta saber. ¿Cuál es la calle de Buenos Aires que más te gusta y por qué?

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