Mil veces hacerlo Por Eduardo Macchiavelli

Heladeras y percheros sociales como forma de ayudar.

“Un día, frente a mi restaurante en San Miguel de Tucumán, vimos como una familia de cartoneros metía a su hijo dentro de un contenedor de basura. Esos segundos en los que el chico desapareció y quedó ahí adentro, solo; se nos heló el corazón. Después salió, claro. Pero teníamos que hacer algo con eso”. ¿A cuántos nos pasa lo mismo al ver situaciones como ésta, pero…?

Esto contaba Fernando Ríos y sus palabras parecían transmitir el reclamo del chico en su boca. Le venía dando vueltas el tema por la cabeza, pero sus abogados le aconsejaron que no se metiera, ya que en nuestro país no hay una ley que regule la entrega de comida excedente. Entonces junto a su socio colocaron una heladera en la vereda de su local e instruyeron a los empleados acerca de cómo hacerlo. Entonces la comida que no fue consumida por los clientes se separó y se envolvió con film y fecha de elaboración. Entonces vieron de a poco como la gente venía. Para que él que necesite se sirva de manera gratuita. Entonces se fueron sumando a colaborar los vecinos, trayendo el sobrante que tenían en sus casas, manteniendo la cadena de frío también. Entonces la idea se replicó en otras provincias. Y viajó con escalas desde Tucumán hasta llegar a un bar en las cercanías del Cabildo. Como parte de la campaña #FríoCero, que lleva adelante la Red Solidaria. Entonces Martín Cagnola de la Red nos amplió la propuesta. La heladera ya se encuentra funcionando desde este lunes a las 19.30 frente a la Plaza de Mayo, instalada junto a un contenedor intervenido por Milo Locket.

Pero… Por suerte la idea sigue creciendo por su propio peso, y ya no sólo es la heladera sino también un perchero social, como los que se reprodujeron en otros lugares del mundo y muy pronto estarán en Constitución y en San Telmo; curado por el diseñador Martín Churba y provisto de ropa que alguien podría necesitar. Tiene un cartel con un volumen de voz que aumenta al repetirlo: “¿Tenés frío?”. “Llevate uno”. “Poné uno”. “¿Querés ayudar?”. ¿Habrá que ver como avanza el marco legal y que continuidad pueda tener esta iniciativa en el tiempo, pero…? Les cuento esto a propósito del mensaje de pascuas y su mano extendida. Cuando un plato de comida compartida, al calor de un abrigo, nos invita a creer.

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