Mujeres contra el cambio climático Por Eduardo Macchiavelli

Un proyecto para afrontarlo que emociona.

Hoy escribo sobre mujeres salvadoreñas rurales. No lo tenía pensado así. No escribo sobre noticias internacionales últimamente. Nadie lo previó, ni siquiera el más optimista. Sin embargo estaban ahí. El diciembre pasado. Subidas al atrio de las Naciones Unidas para recibir un premio por una iniciativa que implica a mujeres de las comunidades rurales de El Salvador, que están aumentando sus recursos y afrontando el cambio climático a través de un proyecto de producción de energía que utiliza el calor residual y el vapor condensado de las inmediaciones de las plantas geotérmicas.

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Nadie lo previó, ni siquiera el más optimista, que se alborotaran como lo hicieron en la Cumbre de París. Sin embargo estaban ahí. Las eligieron como uno de los 4 proyectos climáticos innovadores latinoamericanos entre 16 galardonados. En el apartado dedicado al liderazgo de las mujeres y por su proyecto centrado en el uso residual de la energía geotérmica y sus derivados y la reforestación.

Fueron eso entonces. Una bandada de mujeres de 15 zonas rurales posándose sobre la fruta, revoloteándola, cultivándola, deshidratándola con el calor. Bombeando el agua. Regando las plantas con condensados geotérmicos, y junto a la fruta fresca venderla después.

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Parece que las prácticas agrícolas en El Salvador históricamente tenían bajas tasas de producción, y la utilización de este método en lugar de usar combustibles fósiles tradicionales constituye una nueva fuente de trabajo, que beneficia indirectamente a más de 45.000 personas.

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Fueron eso entonces. Una bandada de mujeres. Y yo sin conocerlas, me atrevo a llenarlas de elogios. Parece que de la mano de esta iniciativa surgieron otras, que reducen la deforestación debido a la creación de un parque para la protección de la fauna, y varios proyectos de reforestación en el campo geotérmico.

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Digo parece, con la esperanza de que sean más los emprendimientos de este tipo que nazcan de mujeres, especialmente en Latinoamérica. Un golpe de timón para la región más antes que después se acerca. Una bandada. Quizás sólo sean mujeres contra el cambio climático. Pero lo que empezó hace más de un año, por perseverancia sigue hoy.

Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires

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