Sunday morning

Dedicado al Canal 23

Para algunos el domingo es el día del Señor, para otros es domingoma. Yo, como no soy 100% Taber (-náculo o -na), tomo (?) el domingo como el día para ver videos musicales.

Y es así mi romanticismo, porque aunque reconozco la bendición que es Youtube, uno de los placeres más sencillos que tengo en esta vida es ver videos musicales en la televisión. Cada domingo extraño al MTV que era más Music que Television, y me toca consumir su variante chavorruca de VH1, que en las mañanas dominicales programa algunos de los mejores videos de las décadas de los noventas y dos mil.

Porque es imposible no volverse a enamorar de Britney Spears en …Baby One More Time, con sus trenzas en el cabello y el uniforme de colegiala que a toda la banda dejó con la boca abierta (con el perdón de las t.A.t.U. en All the things she said). En esa época, vos querías andar con las princesas del pop como Britney y Christina Aguilera, pero te hacías el rudo porque jamás ibas a admitir que te podías I want it that way, de los Backstreet Boys, en cambio te hacías el pesado cantando All the small things, Last Resort, o lo que sea que se aventara The Offspring.

Quienes me conocen saben que la única constante en mi atuendo de “civil” es andar camiseta y la gorra hacia atrás, y no me duele admitir (aunque si me da un poco de pena confesar) que todo se lo debo a Fred Durst, de Limp Bizkit, que apareció así Rollin’, se me quedó tan grabado aquel video que una de mis gorras favoritas es una roja de los Phillies que es del mismo estilo que la que llevaba Durst en el video.

Cómo olvidar también el impacto que generaban las imagenes y narrativa de Freak on a Leash, Do the evolution, Stan y Aerials. El tono oscuro, no solo en la propia composición de las canciones, sino en el desarrollo de las historias mostradas, que llevaban a un plano extremo la tensión, el miedo, la obsesión, y muchas otras sensaciones que a veces nos cuesta admitir como seres humanos. Estos videos tenían personajes tan impresionantes que se robaban la atención del espectador y hacían perfecto juego con la música.

El recurso visual era fascinante y ambicioso, cualquier cosa de Gorillaz en la primera década de los dos mil era en si misma una obra de arte, y como no serlo si eran creación de un visionario como Damon Albarn, de la banda Blur, que también tiene uno de los videos más recordados en Coffee and TV. Daft Punk y todo lo que sacaron para el álbum Discovery trajeron una mezcla de fantasía, misterio y ciencia ficción tan buena que resultó en la película Interstella 5555. Imposible olvidar lo revolucionario que fue Californication que, hasta poniéndome especulativo, podría apostar que sirvió de inspiración para el momento que se vive en los videojuegos con la moda del mundo abierto.

Estos son los recuerdos que trae el ver viejos videos musicales, la audacia, la propuesta y apuesta valiente de pretender que la música trascienda al oído y toque todos los sentidos del oyente al punto de implantarse en la memoria. Y quien supo de qué iba el futuro no fue nadie más que el mítico Michael Jackson. Billie Jean, Beat it, Thriller, Smooth Criminal, hay tantos ejemplos del concepto que habría que dedicarle una entrada de blog solo a Michael Jackson, pero el rey de reyes del pop sabía cuál era el siguiente paso de la música: El espectáculo visual.

Videos hubo, hay y habrá muchos. Actualmente existen buenas propuestas como las de Jay-Z y Kendrick Lamar; One last time, dirigido por el genial Max Landis, el CGI modo leyenda de Light it up, todo ello demuestra que todavía quedan ideas para los videos musicales. Los tiempos han cambiado, MTV, otrora principal escenario de lanzamiento para estas producciones, está llena de televisión basura, pero todo lo que hoy podemos ver, y lo que falta, tiene que ver mucho con el atrevimiento de grandes artistas que en el pasado nos llevaron estas obras magistrales, fascinantes, fantásticas como Jaded, extrañas como I miss you, hipnotizantes como Around the world, irreverentes como Without Me, o simplemente geniales como Here It Goes Again.

Se escribió escuchando: Todas las canciones que se ponen en la publicación.

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