Seducción

Seducir.

De eso también se trata una buena estrategia.

De ir poco a poco. Parte a parte. Mostrando apenas lo que es necesario y nada más.

Dejando que la imagen, el concepto o la idea la termine el otro.

Hay que para ello seducir.

Dejar de decir lo que uno lleva adentro, y dejar que otro siga el cuento.

Seducir es permitir que entren al juego la intriga y el deseo.

Y esa inequívocamente humana necesidad de querer completar todo lo que vemos.

Seducir es abrirle el juego a la imaginación del otro, dejándole un acertijo mental.

Uno que lo seduce a ir más allá. Al mundo de ilusiones al que lo querés llevar en primer lugar.

Y para ello, es necesario seducir un poco más.