Rebeca en su laberinto

¿Y esto como es? -me preguntó Rebeca-. La cara de sorpresa y la sonrisa amplia y curiosa, me advirtieron la pregunta cuando le entregue mi tarjeta.
-Si, -le dije-, ayudo a las personas a caer, a quedarse y a salir de las trampas del amor, Un Celestino moderno, -le dije entre risas-. Ella me tomó del brazo y alejándonos del grupo pregunto: -¿Puedo hablar con Ud. cinco minutos? .
Rebeca es como tantas chicas con las que hablo a menudo,
-Tengo 31 años, -me dice-, no me engaño, dentro de poco empezaré a tener menos posibilidades de tener hijos, cosa que quiero, y este cuerpo no dura para siempre. Soy profesional, exitosa, trabajadora, gano buen dinero. Ya me ves, soy inteligente, alegre ¡y estoy divina! Puso sus manos en su cintura y en una mirada altanera y provocadora me pregunto: -¿a que si? Su carcajada fue lo suficientemente alta para que toda la audiencia cercana supiera que ella estaba allí.
Rebeca es de esas chicas que una vez empieza, no para de hablar. En unos pocos minutos, me paseó por su niñez exigente y solitaria, su adolescencia rebelde,, y su constante lucha por ser reconocida. Adornaba las palabras con una gestualidad apabullante.
Si, innegable, Rebeca es una de esas chicas que con solo mirarla, uno se siente abrumado, no tanto por su su cuerpo, delicado y delineado a fuerza de pilates, si no por su portentosa presencia, su mirada curiosa e inquieta su denotada disciplina en el vestir y en el andar y una marcada tendencia a imponer en todo momento su criterio y también su costoso perfume.
-¿Sabes que? -Suspiró profundamente y se dejo caer en el sillón como quien suelta una vieja y pesada mochila. -He sido un desastre, una saltimbanqui del amor. Aquellos que sé que me quieren, a mi no me gustan, y los que me gustan, me enamoran y se van, ¡huyen diría yo! Esta vez no me miraba a la cara, -Me siento sola, me aterra desesperarme y terminar de nuevo en ese estado de calamidad, que, en el mejor de los casos me dura, las quinientas noches de Sabina más sus quinientos días.
Tomo aliento, profundo, despacio, lo mantuvo durante unos pocos segundos y lo exhaló incorporándose, -Pero no quiero rendirme! -se retó-.
-Estoy segura que encontraré al que és!
-Y como sabrás que es el? -pregunte, aprovechando la rendija del momento-.
-Me lo dirá mi corazón, seguiré confiando en el. -Vaticinó orgullosa-.
No pude evitar pensar en la conclusión de un interesante articulo que había leído recientemente sobre como terminamos casándonos con la gente equivocada:
Sería ideal que, prepararnos para el matrimonio, fuese una tarea educativa que todos en general deberíamos acometer.
Hemos dejado de creer en los matrimonios dinásticos. Estamos empezando a ver los inconvenientes de los matrimonios románticos. Ahora viene el momento de los matrimonios psicológicos
— http://thephilosophersmail.com/relationships/how-we-end-up-marrying-the-wrong-people/
Como toda chica exitosa en la era del multitasking y la conexión permanente, Rebeca, ha tenido que luchar duro para estar entre los mejores. Cualquier chico en edad de asentar cabeza, podría ver en ella una potencial esposa, hermosa alegre, sana, con su vida profesional realizada, Pero evidentemente Rebeca tiene matices. Su perspicacia, su vivacidad, su inteligencia su marcado liderazgo, también podrían hacerla ver como una chica un tanto… intensa.
Mi pregunta abrió la caja de Pandora, en orden cronológico, Rebeca enumeró los nombres con sus respectivas historias y apellidos, de sus antiguos novios, haciendo hincapié en aquellos que le habían roto el corazón y por los que ella había sentido su mejor forma de amar, -Hasta el momento, -acotó-. Novios fugaces, repentinos, poderosos, lejanos, cobardes, gorrones, No cabía duda que Rebeca había estado buscando el amor desesperadamente, lo procuraba a la primera sensación de atracción física, lo probaba, y cuando alguien le daba la opción de intentar una relación, -Lo busco, lo llamo, le escribo, me le aparezco, lo complazco, lo invito quiero estar con el en todo momento, quiero saber que esta haciendo y hasta el color en que está pensando. -¡Obsesiva! -Aclara Rebeca- mientras de nuevo aparece en su cara el cansancio y la tristeza. -Me dijo que lo sofocaba, -continuó-, que mi forma de amar era asfixiante, ¿Que tal?
Me puso en una en una situación un tanto incómoda cuando me pidió: -¿Que puedes aconsejarme? ¿O tienes alguna especie de píldora para entrar ysalir del amor sin el riesgo de este tormento?
Le advierto que cualquier consejo que yo pueda darle, tiene una carga muy grande de subjetividad, pero que dado a la gentileza y la confianza de su ruego, me permití, o mejor dicho, me lo permitió ella, a fin, comentarle:
-Las personas, no son perfectas, -le dije- Tampoco la felicidad ni el amor son eternos. -Pedí perdón por ser tan descarnadamente pesimista-. La era del amor romántico nos ha dejado demasiadas historias de princesas y príncipes viviendo felices para siempre, lo que aumenta nuestra frustración al encontrarnos frente a una contundente realidad. Saber eso, y aceptarlo, te calmará y podrá ayudarte a replantear tu búsqueda,
-Hay que detenerse ante el espejo para preguntarse cosas. -prosigo-. Cosas como: ¿A qué le temes, y por qué?, ¿Qué te hace hacer el miedo? ¿Qué te frustra, qué te gusta y qué no, de ti misma? Todos nosotros en esta azarosa y cada vez más exigente sociedad. estamos un poco neuróticos. No tenemos la certeza de lo que lo que estamos buscando, ni tampoco lo que realmente queremos encontrar, con el añadido, de que nadie nos anima ni nos enseña cómo. -Esta vez, Rebeca me escuchaba con atención. -Revisa qué cosas y con quién, te hacen sentir en plenitud y cuáles de ellas, te hacen sentir: rechazo, rabia o frecuentemente miserable. Pregúntate sin miedo, ¿Y si fueses tu la del problema, qué estarías dispuesta a cambiar de ti misma para solucionarlo?
-Tomate el tiempo para conocer al otro, y para aceptar al otro como un legitimo otro, que no eres tu, que no piensa como tu, que lo que aprendió , lo aprendió de una manera distinta a la tuya. No te conformes con lo que él dice que es, indaga, no te quedes en las fotos familiares, Vé mas allá, ¿Como se comporta ante el rechazo o ante un desacuerdo? -Descubre cual su neurosis.
En la mayoría de los casos, las mejores relaciones no son entre gente cuerda, si no mas bien son, entre dos locos, quienes tuvieron la habilidad de procurarse conscientemente, un espacio donde sus propias locuras particulares, no se encuentren amenazadas.
Me despedí de Rebeca en un gran abrazo y en la promesa de volver a conversar con ella, en más calma y más ampliamente sobre el amor psicológico.
-¡Animo! -le sonreí- Puede que no sea rápido ni fácil, Esto va con calma, Me hubiese gustado mucho poder ofrecerte la “Píldora para el amor” -le dije, mientras reía a carcajadas. -Te prometo que me llevo la idea, podría ser un gran negocio.
Domingo Widen lara
Love Coach — Matchmaker
www.elcelestino.com
Madrid España