La falta de oportunidades es la verdadera discapacidad

Escrito por Adriana Álvarez, Gestión de Proyectos Locales

El concepto de discapacidad utilizado para medir la situación de las personas con discapacidad fue cambiando con el correr de los años. En principio la discapacidad era concebida simplemente como “deficiencias” físicas o intelectuales de la persona que las padecía. Sin embargo, en 1997 la Organización Mundial de la Salud propuso una nueva forma de entender y medir la discapacidad, considerando la relación de la persona con su entorno y las condiciones que permiten o no su integración y participación en la sociedad.

En Paraguay todavía tenemos muchas tareas pendientes con relación a la discapacidad y cómo la entendemos. Sin embargo, existen organizaciones que dieron un paso en la búsqueda de un entorno con iguales oportunidades para todos, comprendiendo que la falta de éstas es lo que realmente crea la discapacidad. En la Fundación Paraguaya queremos eliminar las barreras existentes que no permiten la inclusión de todas las personas a la sociedad y una de las formas en que lo hacemos es fomentando la inclusión financiera y generando metodologías de medición y intervención como el Semáforo de Eliminación de Pobreza.

Por esa razón, hace un año que llevamos a cabo junto con Agora Paraguay el proyecto de inclusión financiera para personas con discapacidad visual, financiado por la organización alemana Lemonaid Charitea. Trabajamos para promover el acceso a créditos para emprendimientos, el autoempleo y la capacitación en emprendedurismo, con el objetivo de garantizar oportunidades y la autonomía de las personas con discapacidad.

Así personas con discapacidad visual que tenían una idea de negocio, pero que necesitaban las herramientas para llevarlo adelante, participaron del programa Emprendé Paraguay. Éste consiste en un entrenamiento completo con herramientas innovadoras para convertirse en un emprendedor exitoso, contando incluso con materiales adaptados a las necesidades de los participantes. Como resultado, muchos de ellos iniciaron nuevos emprendimientos o accedieron a créditos para hacer crecer los negocios que ya tenían, convirtiéndose en generadores de un ingreso más para sus familias.

Por otra parte, este año cinco jóvenes con discapacidad visual participaron junto con otros cientos de jóvenes del Foro de Emprendedores Paraguay, organizado por el área de Educación Emprendedora de la Fundación Paraguaya. Este evento logró crear un espacio inclusivo y un entorno de igualdad para todos los jóvenes, donde ganaron conocimientos sobre identidad e innovación, así como también amigos. Y en el caso de Camila, Liz y Jessica, nuestras jóvenes emprendedoras con discapacidad visual, también ganaron la reñida competencia de talentos.

Estas experiencias no hacen más que confirmar que la discapacidad se debe entender principalmente como la falta de oportunidades y las condiciones adecuadas del entorno, más que como una limitación física o de otra índole que afectan sólo a la persona. La creación de estos espacios y oportunidades inclusivas debe ser tarea y compromiso de todos los sectores de la sociedad, para así lograr un país con la capacidad de integrar a todas las personas que forman parte de él.