Cita i

No confundas mi silencio con ignorancia, mi tranquilidad con aceptación y mi gentileza con debilidad.

Yo diría que esta reacción, en determinadas ocasiones, es causa del respeto, la educación, la empatía y de la necesidad de no discutir cuando no se quiere o no se está en disposición de hacerlo por el motivo que sea y porque no se espera ningún buen resultado.

Pero hay veces que uno tiene la imperante necesidad de mandar a la gente al mismísimo carajo.