Mi amor, últimamente, se divide en dos partes.

Una la cual te ama, sin medida, sin condiciones y hasta la muerte.

Y la otra te odia, con silencios, con rigidez en los labios al besar y por toda la vida.

Una depende de la otra, la otra no depende de nada, simplemente ahí está sin más criterio ni posibilidad de cambiar.

Amo odiarte, odio amarte.