De a poco parte 4

Al día siguiente, Felicitas y Daniel estaban ambos previstos para trabajar en la esquina, y para el alivio de Felicitas, Daniel parecía bastante cómodo con las otras personas en la esquina. Sin embargo, el turno de ella comenzaba y terminaba antes que el de él, así que ella fue a comprar helado con Capu y Martina mientras Daniel, Lucio y Nélida terminaban sus turnos. Mientras Felicitas, Capu y Martina abandonaban la heladería, vieron a Virginia y a Clara yéndose de otro negocio. Felicitas esperó que Capu y Martina no hubieran visto, pero Martina le dio un codazo a Felicitas y ojeó a Clara: “Felicitas, ¿es ella?”

“Sí, es ella” dijo Felicitas, preguntándose si debería saludar o no. Pero Virginia se acercó a ellos. “Hola, chicos” dijo Virginia.

“¡Felicitas!” dijo Clara con entusiasmo.

“Hola, Clara” dijo Felicitas.

“¿Dónde está Karen?” preguntó Clara.

“Karen se fue a casa” dijo Felicitas. ¿Virginia había estado hablando con Clara sobre Felicitas y Karen?

Clara miró a Capu y a Martina: “Hola. Me llamo Clara” dijo, extendiendo su mano.

Capu estrechó su mano con la de Clara: “Ah, hola Clara. Yo me llamo Capu” dijo tartamudeando.

Martina se quedó mirando fijo a Clara mientras estrechaba su mano con la de ella: “Y yo me llamo Martina”.

“¿Son amigos de Felicitas?” preguntó Clara.

“Sí, lo somos” dijo Capu.

“Felicitas es mi hermana” dijo Clara. “Bueno, Felicitas y Karen. Igual Karen no está acá”.

Felicitas miró a Virginia: “Desde que vos y Karen vinieron a casa, Clara no dejó de hablar de ustedes dos” admitió Virginia. “Puse tu foto en la heladera. Me pregunta por qué ustedes dos no viven con nosotras…”

Karen HABÍA dicho que ella y Felicitas eran hermanas de Clara cuando habían ido a la casa de Virignia. No esperaba que Clara lo recordara, sin embargo. Clara tenía tres años. Y tenía que ser triste para Capu y Martina tener que escuchar a Clara hablar de esa manera frente a ellos. Entonces, Clara probablemente ni siquiera sabía quiénes eran Capu y Martina. Felicitas tenía que pensar rápido: “Clara, Karen tuvo que irse con su mami y con su papi, pero quizás alguna vez ella y yo podamos venir a visitarte otra vez”.

“Pero mi mami es su mami y tu mami” dijo Clara, visiblemente confundida.

“Clara, ¿recordás lo que hablamos?” dijo Virginia. “Cuando Felicitas y Karen nacieron, no podía hacerme cargo de ellas, así que se las di a otras personas”.

“Ah, sí” dijo Clara.

Felicitas miró a Capu y a Martina. Esto tenía que llegar a lo más profundo de ellos.

Virginia levantó la mirada y vio a Capu y a Martina: “Entonces, ¿qué los trae a ustedes dos a Montevideo?”

Felicitas envió una mirada a Capu y a Martina diciéndoles que no trajeran el tema de lo que le estaba sucediendo a Daniel frente a Virginia: “Sólo vinieron a visitar”.

“Ah, eso es muy amable” dijo Virginia. “Es un placer verlos a ustedes dos otra vez. Entonces, ¿ambos están en Bariloche?”

“Sí” dijo Capu. “Voy a ir allá a la universidad en otoño y Martina está en Grisú” Felicitas vio que ambos Martina y Capu estaban mirando fijo a Clara.

“Bien por ustedes, chicos” dijo Virginia. “Fue lindo verlos. Quizás los vea la próxima vez que estén en Montevideo” ella y Clara comenzaron a alejarse y Felicitas se preguntó qué podría decir.

“Es hermosa, ¿no?” preguntó Martina.

“Sí, tan hermosa” concordó Capu.

“Chicos, perdón” dijo Felicitas. “No esperaba verlas…”

“No, está bien” dijo Martina. “Me alegra haber podido verla. Sólo que… no sabía quién soy”.

“Quizás algún día Virignia le cuente quiénes son” dijo Felicitas. “Es bastante chica. Vieron que se confundió conmigo y Karen”.

“Al menos Virginia nos habló” dijo Capu. “Eso es algo, ¿no?”

“Por supuesto que es algo” dijo Felicitas.

“No podía creer que de verdad fuera ella” dijo Martina. “Es hermosa. Está tan grande…”

“Sí, muy grande” dijo Felicitas. Virginia fue incoherente sobre si quería o no a Felicitas en su vida, así que Felicitas estuvo en duda, pero si terminaba siendo más cercana a Virignia, trataría de convencerla de dejar que Martina y Capu desarrollaran una relación con Clara. Estaba claro que querían tenerla.