Después del juicio parte 2

Daniel quedó sorprendido cuando vio a sus padres con una botella de champagne, e incluso más sorprendido cuando sirvieron un vaso para cada uno de los universitarios. “Es una ocasión especial” dijo Javier, entregando los vasos. “Pueden tomar champagne, chicos”.

“¡Sí!” vitoreó Capu.

“¿Están seguros de que es una buena idea?” preguntó Daniel.

“Dani, acabás de hacer algo que yo nunca creí que podrías haber hecho” dijo Felicitas. “Fuiste tan valiente. Fueron un par de meses difíciles para vos. Creo que podés permitirte un vaso de champagne”.

“Bueno” dijo Daniel, tomando un sorbo. “Sólo quiero que todo vuelva a ser normal”.

“No va a volver a ser normal aún, mi cielo” dijo Adriana. “Desearía que pudiera ser así. Va a tomar tiempo. Pero tenés mucha gente que te ama”.

“Lo que me recuerda” dijo el señor Dallo, buscando en su bolso. “Esto es de parte del grupo” le entregó a Daniel una tarjeta que los miembros actuales de Nowhere habían escrito con mensajes alentadores.

“Wow” dijo Daniel.

“Sí” dijo el señor Dallo.

“Es muy genial saber que sigo siendo recordado” dijo Daniel.

“Por supuesto que seguís siéndolo” le dijo el señor Dallo a Daniel. “Trabajaste con ellos el año pasado, y vos y Feli ayudaron al comienzo del año”.

“Y los duetos Danicitas y los números guiados por Danicitas son legendarios” agregó Candelaria.

Todos se rieron con aquello. “¡Sí que lo son!” dijo Felicitas. “Como todos están acá, quiero pedir algo para cenar para ustedes, chicos”.

“Dani debería elegir de dónde comemos” dijo Fran.

“Concuerdo” dijo Borja.

“Bueno” dijo Daniel. “Bueno, quiero que todos prueben algo de la verdadera pizza montevideana”.

“¡El mejor tipo de pizza que hay!” declaró Lucio.

Mientras algunos de sus amigos iban a buscar la pizza, Felicitas guió a Daniel a la habitación de él: “¿Te alegra estar en casa?”

“Sí” dijo Daniel.

“¿Estás bien?” preguntó Felicitas.

“Feli, no necesitás seguir preguntando” dijo Daniel. “Es como vos y todos los demás dicen, no estoy bien aún, pero voy a estarlo”.

“Es sólo que me siento terrible por todo lo que pasó” dijo Felicitas. “No me gusta ver sufrir a nadie, mucho menos a vos”.

“No tuviste nada que ver con lo que pasó” le recordó Daniel a Felicitas.

“Lo sé” dijo Felicitas. Envolvió a Daniel en un fuerte abrazo mientras Daniel hacía lo mismo. “Te amo tanto”.

“Yo siempre te voy a amar” dijo Daniel.

Luego de un par de minutos de estar sentados juntos en la habitación, Daniel y Felicitas oyeron un golpe en la puerta. Daniel se dirigió a la puerta y vio a Lucio y a Borja. “¡La pizza está acá!” dijo Borja.

“Vayamos a comer algo” dijo Daniel, agarrando la mano de Felicitas.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Manu Cacace’s story.