Todo lo que necesitamos es alguien en quien confiar parte 4

Daniel y Felicitas volvieron al departamento más tarde aquella noche, donde Javier, Adriana, Lucio, Borja y Nélida estaban reunidos alrededor de la computadora. “¿Qué pasa?” preguntó Felicitas.

“Alguien va a estar tras las rejas muy pronto” dijo Nélida.

“¿Qué querés decir?” preguntó Daniel.

“Mirá lo que encontramos” dijo Borja, sosteniendo la computadora, que estaba abierta en la página de twitter de Lucía.

Felicitas suspiró. Salir en la noche había ayudado a sacar a Lucía de la mente de Daniel, y de verdad no quería que él se molestara de nuevo.

Daniel leyó un tweet en voz alta: “Pronto voy a meterme en sus pantalones. ¡¿Él no puede deshacerse de mí?!”

Felicitas quiso vomitar. ¿Qué andaba mal con esa mujer? Ni siquiera sabía qué decir: “¿Cómo descubrieron su página de twitter, chicos?”

“Ah, tuvimos algo de ayuda de parte de nuestros amigos del grupo” dijo Lucio. “Capu te contó que tenía contactos entre los cuerpos policiales, y Gonza es bastante profesional cuando hablamos de tecnología. Con su ayuda, conseguimos la página de twitter de Lucía y este tweet…”

“Mandamos fotos del tweet a la policía” dijo Borja.

“Es pilla” dijo Nélida. “Ni siquiera tiene su apellido en su página de twitter, así que probablemente pensó que el estudio jurídico nunca lo descubriría”.

“¡No podemos dejar que se salga con la suya!” replicó Felicitas.

“Felicitas, no va a salirse con la suya” dijo Javier. “Estamos un paso más cerca de arreglar todo esto”.

Felicitas simplemente esperaba que Daniel estuviera bien. Hoy había estado más feliz de lo que lo había visto en un tiempo, pero ella tenía un presentimiento de que tomaría mucho tiempo (y posiblemente terapia) para que él volviera completamente a la normalidad.

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