El eterno dilema de los videojuegos

Una vez más, la eterna discusión. ¿Narrativismo o entretenimiento?

Hace unos días asistí a la exposición de proyectos finales de la asignatura de Videojuegos de mi facultad, y lejos de levantar polémica o crear discusión, uno de mis compañeros comenzó a hablar de que los videojuegos eran arte, un medio de expresión, un medio para contar historias en el que la narrativa era lo más importante. Me quedé reflexionando en medio de su exposición durante varios minutos y esa idea ha estado dando vueltas en mi cabeza desde aquel día…

Estoy de acuerdo en que los videojuegos son arte, al fin y al cabo son un modo de expresión que utiliza sus múltiples cualidades para transmitir un sentimiento, una sensación, una experiencia o una historia. Y quiero que sean reconocidos como tal. Pero, ¿qué pasa cuando un videojuego no quiere contarte una historia y solo quiere entretenerte, divertirte o hacerte pasar un buen rato?

En las últimas semanas algunos sectores han criticado duramente al videojuego de Blizzard Overwatch, considerando que su precio era excesivo por entre otras cosas, no tener un modo campaña. Acusando a aquellos que adquieren el juego de derrochadores, de idiotas sin criterio, y afirmando sin ningún tipo de escrúpulos que Overwatch hace daño a la industria. Estas personas se han situado en una posición elitista, desde la cual consideran arte a todo aquel videojuego que tiene una buena narrativa, y desprecian a todo aquello que busca algo tan sencillo como entretener. Si no es arte, o al menos lo que yo considero arte, no debe ser jugado.

No he jugado a Overwatch, pude haber disfrutado de la beta abierta en su momento, pero la dejé pasar. ¿La razón? Es un tipo de juego que a mí, personalmente, no me atrae. Pero sí he visto a gente jugándolo y todos y cada uno de ellos me han dicho que no es que sea un buen juego, es que es un juegazo. Y es que solo hace falta ver un par de gameplays para descubrir las virtudes de la nueva IP de Blizzard. Y lo de que no cuenta una historia… Bueno, los personajes tienen su lore propio al igual que los escenarios, las ultis, o los counters, así que narrativa sí que tiene. Pero todos estaremos de acuerdo en que el principal objetivo de este juego es entretener y no contar una historia. Entonces, ¿es Overwatch arte?

Cuando éramos unos críos flipábamos con las leches que repartía Ryu en el Street fighter o lo complicados que eran algunos niveles en el Super Mario. Y todavía a día de hoy lo seguimos haciendo. La industria nació como un medio para entretener, y pese a que haya evolucionado y ahora pueda contarnos historias, o transmitirnos experiencias, no debemos olvidar las raíces.

Me pregunto en qué momento empezamos a justificar que un videojuego fuera arte o no basándonos en su narrativa. Creo que nos estamos olvidando de qué son los videojuegos y cuál es su objetivo principal. Pueden plantearnos una narrativa impresionante, un guión sin precedentes o unas experiencias vitales tremendas, que si jugar no es divertido o entretenido el juego no valdrá nada. Porque estamos aquí, en primer lugar para jugar y después para ser receptores de historias. Y no os equivoquéis soy un amante de todo lo que tenga que ver con el narrativismo y es en lo que pretendo formarme, pero creo que a veces estamos perdiendo la base de la industria simplemente por imponer un criterio elitista y pretencioso, que lejos de ser positivo solo ofrece una visión alejada de lo que realmente es un videojuego.

Voy a sacar a Dark Souls a la palestra, sí es el típico ejemplo. ¿Pero por qué Dark Souls gusta tanto, por qué es tan alabado? Sí, tiene una narrativa increíble, y un lore magnífico. Pero antes que todo esto es entretenido y tiene un gameplay elaborado que exige al jugador, que no lo trata como un imbécil. Y este exigente gameplay, que supone un reto y rompe con todo lo que se ha venido haciendo en los últimos años, aderezado con otros elementos como el diseño de niveles, la ambientación y la narrativa, es lo que hace a la obra de From Sofware tan grande. Dark Souls antes que transmitir una historia, divierte.

Doom, por poner otro ejemplo, al igual que Overwatch, busca entretener, la narrativa es algo secundario, y ambos son obras de arte. Porque consiguen aquello que buscan de forma maravillosa y porque ofrecen experiencias a un público deseoso de ellas. Amo la narrativa en los videojuegos, y soy un defensor de la misma, pero no usemos esto como base para calificar de arte a una obra. Al fin y al cabo, somos jugadores y lo que más nos gusta es jugar.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.