El baterista pájaro
por Samantha Robles
La parte auditiva de una película se denomina banda sonora y en ella se incluyen tres tipos de sonidos diferentes que pueden ser efectos que le dan credibilidad a la imagen, música extradiegética (de fondo) y diálogos.
La música compuesta para el cine se denomina “cinematográfica” y desempeña la doble función de reforzar lo que vemos en pantalla, imágenes que a veces no son suficientes para expresar las ideas del director, y a la vez, ayuda al discurso y establece la narrativa.
En sus inicios, el cine se propuso a acercarse lo más posible a la realidad, el sonido y color eran de las partes con más relevancia al realizar una película.
El director mexicano Alejandro González Iñárritu dirigió Birdman (or the unexpected virtue of ignorance) y por ella, a principios del 2015, recibió nueve nominaciones a los premios Oscar, de los cuales ganó cinco. Lo impactante fue el no haber sido nominada a la categoría de Banda Sonora, papel que llevó acabo el virtuoso baterista y compositor mexicano Antonio Sánchez.
A lo largo de la película predominan los solos de batería que, básicamente, construyen la atmósfera de la secuencia que se ve en pantalla. “Alejandro [González Iñárritu] me dijo que era una comedia negra y que la batería complementaría muy bien las escenas. Creo que esto viene de la noción de que la comedia y el ritmo van tomadas de la mano” comentó el baterista de jazz sobre como fue realizar la banda sonora del filme. Explicó también que el director optó por algo muy “jazzistico”, espontáneo y improvisado en su naturaleza. Iñárritu le describía las escenas detalladamente y a partir de esos detalles, Antonio imaginaba, improvisaba y grababa demos. Quería “sacarle el mayor jugo emocional a la batería, para describir el estado mental del personaje principal”.
Sánchez se apasionó con la batería desde los cinco años, empezó tocando rock, tomando como inspiración a Ringo Starr y más tarde se interesó en el Jazz gracias a Miles Davis. A los 21 años decidió mudarse a Boston para estudiar en Berklee College of Music. Él piensa que fue hasta que se mudó a Nueva York que empezó su verdadera escuela, al tocar enfrente de mucha gente durante varios años. Su primer trabajo como solista fue editado en 2007 y se titula Migration.
La batería de este músico marca totalmente el ritmo de la película, apoyándose, claro, en la fotografía igualmente espectacular de su compatriota, Emmanuel Lubezki, y en las actuaciones del brillante elenco. Estos tres aspectos podrían ser considerados como el sello de la película.
“De repente me suena el teléfono y veo el nombre de Alejandro González Iñárritu. Contesto el teléfono y él suena muy agitado: ‘Antonio, cabrón, tengo que hablar contigo. Estoy haciendo mi próxima película. Es un proyecto muy loco, es una comedia negra y me late que la sonorización quedaría bien con pura batería. ¿Cómo ves, le entras?”. fueron las palabras de González Iñárritu al invitar al baterista.
En realidad, esta banda sonora quedó descalificada luego de que la Academia considerara que el trabajo de Sanchez no cumplía con los requisitos para entrar en la categoría de Score Original. La norma es que más del 50% de la música debe ser original. En la opinión de Antonio, el conjunto es demasiado original para una empresa tan cerrada como La Academia, que no fue capaz de nominar una película en la que el centro es una batería y no una orquesta sinfónica. El director y compositor apelaron ante esta decisión, pero fracasaron en el intento. No obstante, obtuvo una nominación a los Globos de Oro y ganó en varios festivales internacionales.
El score oficial esta conformado por 22 pistas, incluyendo: Just Chatting, Claustrophobia, Dirty Walk y Get Ready entre otras. Antonio Sánchez asistió varias veces al rodaje para ver finalmente lo que quería Iñárritu y lo invitaron a tocar en el momento en el que Michael Keaton camina desesperado por las calles de Nueva York y pasa a un lado de un baterista (papel que hubiera sido de Antonio), pero no pudo asistir, ya que se encontraba de gira en Europa.
Actualmente, Sanchez se encuentra de gira con The Pat Metheny Group, banda de la que forma parte desde 2002. La gira mundial de “Speaking Now” los ha llevado a más de 30 países por varios continentes donde han sido recibidos con gran éxito.
El pasado 6 de abril, durante su estancia en la Ciudad de México, sonorizó en vivo ́esta película que lo hizo tan exitoso en el Teatro Metropolitan. Así lo ha hecho también en Los Ángeles y Sao Paolo.
Su próxima parada, en cuanto a Birdman, será el 26 de noviembre en Bellas Artes, evento para el que se está preparando desde ahora.
El músico mexicano piensa que fue necesario abandonar México para poder destacarse a nivel internacional, pone el ejemplo de un alpinista que busca escalar montañas, pero al vivir en una planicie necesita buscar las montañas para conseguir su objetivo.