Stunts: Honor a quien honor merece
Por Juan Carlos Rendón Sierra
El cine es un arte colaborativo, se necesita aprender a trabajar en equipo para así lograr que una película sea un éxito; y es que, las películas no sólo se hacen gracias a un par de personas, se necesita del apoyo y la colaboración de muchísimas más, cada una encargada de realizar ciertas actividades, que por más pequeñas que sean, son fundamentales en la producción, es como un engranaje perfecto. Desafortunadamente muchos de estas actividades pasan desapercibidas para el espectador, o bien, no se les da el mérito suficiente a pesar de ser de gran importancia; un ejemplo claro de esto, es el de los dobles de acción.
Un doble de acción, es aquella persona cuyo parecido con el actor principal, le permite suplirlo en ciertas escenas que éste no quiera o pueda realizar. Existen diferentes tipos de dobles, por ejemplo: los que suplen al actor en escenas de sexo o desnudos, los ocupados para grabar escenas de danza o tocando instrumentos musicales; pero sin duda , los dobles más conocidos son los de riesgo, los cuales se encargan de hacer escenas peligrosas o acrobáticamente difíciles, cuya realización representaría algún peligro para la integridad física del actor, o que simplemente son demasiado laboriosas para que éste pueda llevarlas a cabo.
El trabajo de los dobles de acción o también llamados stunt doubles, comenzó a tomar importancia a mediados del siglo XX debido a la popularización de las películas de acción. En esa época los efectos especiales estaban muy poco desarrollados por lo que se necesitaba de los dobles para que, de cierto modo, arriesgaran su vida y realizaran todas esas escenas de peligro extremo, como ejemplo, saltar de un auto en movimiento hasta huir de un edificio en llamas.
Pero como todo en este mundo, el cine fue evolucionando, dando entrada a la era digital. A finales del siglo XX los efectos especiales empezaron a ganarse un lugar en el cine y la utilización de dobles de acción fue reduciéndose, ya que los productores preferían estos efectos para así bajar los costos de producción y evitar posibles riesgos.
Para el siglo XXI, la utilización de dobles había disminuido considerablemente, pero esto no significo la extinción de este trabajo, sino al contrario, lo volvió más exigente.
Con la evolución tecnológica en el cine, cada vez más, se pueden hacer películas sorprendentes y realistas. Las escenas de acción son bastante demandantes, por lo que se necesita una mayor preparación para los stunts, a tal grado que existen academias y capacitaciones específicas para generar dobles de alto rendimiento.
El trabajo de los stunts, es sin duda fundamental para muchas grandes producciones, la mayoría de las escenas que dejaron “boquiabierto” al espectador fueron realizadas por dobles, quienes desafortunadamente no reciben nada de mérito o crédito reconocido, ya que éste se va a los famosos actores que supuestamente realizaron dicha escena.

Ser doble de acción no es nada fácil, el más mínimo error puede ser fatal a tal grado de costarle la vida, como ejemplo de ello, tenemos a Harry L. O’Connor, doble de riesgo de Vin Diesel en la película XXX, quien murió en una toma donde se encontraba realizando un rappel por un puente, escena que ya había realizado pero que el director decidió repetir, cuando una falla en la planeación, provocó que éste se estrellara a gran velocidad y muriera al instante. Lo más sorprendente del asunto es que el director de la película decidió dejar esa escena, cortándola segundos antes de que sucediera la muerte del actor.
Ésta no fue la primera vez que un director ocupa una muerte grabada para el corte final de la película, de hecho, existe un fuerte rumor de que la trágica muerte de Brandon Lee, hijo de Bruce Lee, durante la filmación de la película The Crow es justamente la escena que se quedó. Y hablando de esta película, tras la muerte de Brandon se requirió un doble que se pareciera a él físicamente para seguir grabando las escenas y después en post-producción alteraron su rostro digitalmente para volverlo más parecido. Mismo principio que ocuparon en la última película de Rápidos y Furiosos tras la muerte del actor principal Paul Walker.
Los stunts son algo que siempre se va a necesitar, por lo que es necesario comenzar a reconocer mucho más su trabajo, dándoles el mérito y crédito necesarios. Afortunadamente, hoy en día, cada vez se hace más hincapié en este trabajo, a tal grado que se está ejerciendo presión en la Academia para que estos actores/acróbatas sean reconocidos con algún premio.
REFERENCIAS
“Desastres Cinematográficos” (2010). [en línea] Disponible en: http://listas.20minutos.es/lista/desastres-cinematograficos-259646/ [26 de Abril 2016]
“Dobles (cine)” (2015). [en línea] Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Doble_%28cine%29 [26 de Abril 2016]