Connecting Cities: así trabaja Waze con los gobiernos

La iniciativa privada se ha convertido en un músculo importante para el desarrollo de la movilidad en las ciudades. En México, la llegada de Uber creó un ecosistema de oferta y demanda muy amplio para el car sharing, que desde entonces han aprovechado otros jugadores en este sector. Pero también aplicaciones como Google Maps y posteriormente Waze ayudaron a sepultar los mapas de papel para ofrecer una solución integral de navegación por las calles.

Waze se ha convertido en una herramienta tan importante que, hoy por hoy, tiene más de 50 millones de usuarios mensuales activos en todo el mundo, de los cuales 1.9 millones están en México. La aplicación ayuda a los usuarios — automovilistas y peatones — a saber qué rutas se encuentran despejadas y cuáles están congestionadas, así como incidentes viales y otras alertas de seguridad que los mismos usuarios envían. Este mismo mecanismo colaborativo se extiende a los gobiernos, con quienes la empresa se ha mostrado dispuesta a trabajar.

Thais Blumenthal es directora de la iniciativa Conneting Cities, de Waze, programa que ayuda a los gobiernos alrededor del mundo a analizar datos, especialmente en situaciones de crisis o de riesgo. El programa nación en Río de Janeiro en 2014, durante la visita del Papa Francisco a la ciudad brasileña. Desde entonces, Connecting Cities se ha expandido hasta tener, hoy día, alrededor de 67 aliados, incluidos varios municipios y ciudades de México.

“En México estamos desde hace dos años, con un equipo enfocado 100% en apoyar a nuestros aliados en tiempo de emergencia”, explica Blumenthal. “Cuando pasó el sismo, en 30 minutos ya estábamos enviando información a nuestros usuarios afectados. Tuvimos más de 2,000 clics en refugios que pusimos en el mapa. Queremos seguir hablando y buscando nuevas maneras de utilizar los datos para planear mejor el crecimiento de las ciudades”.

La lógica de Waze es que las ciudades no necesitan invertir demasiado en infraestrutura inteligente, pues los mismos ciudadanos se pueden convertir en vigilantes y avisar a otros usuarios sobre accidentes, cierres viales y calles en mal estado.

“No puedes tener el 100% de tus calles con cámaras, pero sí puedes tener ciudadanos reportándolo a través de una app como Waze”, dice. “Lo que queremos es pasar el mensaje de la importancia de ver los datos como un laboratorio de experimentos, ver el impacto vaciado en datos y tomar una decisión más efectiva de cómo puedes cambiar tus operaciones para tener el menor impacto en la ciudad”.

Pese a que México es un país en el cual los gobiernos cada vez se muestran más dispuestos a colaborar en análisis de datos para mejorar la movilidad, Blumenthal cree que el mismo tamaño del país hace que el reto se vuelva complicado.

“Siempre que tenemos un país muy grande siempre hay dos problemas: primero, que tienes al gobierno, organizaciones y otras personas que quieren resolver los problemas, todos a la vez. Y en segundo lugar, que las grandes ciudades crecen muy rápido, y eso acelera las cosas. Sin embargo, es una gran oportunidad para trabajar. México es un país en el que estamos muy enfocados”.

Para más información, descarga nuestro INSIGHT: smart mobility, ¿hacia dónde deben caminar las grandes ciudades?


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