Por Dionisio Araujo Velez

No sé quién coños es Dionisio Araujo Vélez, pero en mi concepto es el colombiano más inteligente que yo he leído.
…………………….

Este es el sobrio escrito que me causó tanta admiración:
……………………. 
(Abro comillas) “
Es una tristeza que este episodio de los acuerdos de La Habana nos haya dividido a los colombianos de una forma tan enconada. Hace unos años existía casi unanimidad en contra de la violencia ejercida por las FARC. Ahora están a punto de deteriorarse gravemente las relaciones entre padres e hijos, amigos y familiares por cuenta de las distintas posiciones frente al tal plebiscito.
Quizás hace falta mirar las cosas desde una óptica desapasionada y menos apocalíptica.
Lo que se nos pregunta es si apoyamos el acuerdo final redactado entre los representantes del gobierno y los de las FARC.
Responder NO significa que no se está de acuerdo con el documento final. Nada más. Lo que sigue dependerá de la actitud que adopten las FARC y nuestros gobernantes. No necesariamente supone que esa organización debe seguir ejerciendo violencia. Eso no es obligatorio. Depende de ellos solamente. Tendrán que entender que a los colombianos no nos gusta ese acuerdo y actuarán en consecuencia. Pueden seguir amedrentando, secuestrando y ejerciendo violencia, o puede que no, y el gobierno tendrá que ver cómo se comporta frente a esos hechos. Cruzaremos ese puente cuando lleguemos a ese río.
En el evento de que triunfe el SI tampoco significa que por esa sola circunstancia se resolverán los problemas del país. La pobreza seguirá existiendo. Lo mismo que la politiquería y la corrupción, la ausencia de justicia pronta y eficaz, la falta de infraestructura, las fallas protuberantes de nuestra educación y nuestros servicios de salud, y, lo que es más grave, continuará la violencia que ejercen otras organizaciones criminales y los bandidos comunes. Todos esos son flagelos que se resuelven con buen gobierno. Creer que todo se va a resolver con la aprobación del documento de La Habana es de una ingenuidad enternecedora.
La casi totalidad de los colombianos somos gente honesta, trabajadora y de buena fe. No es justo que se pretenda situar sobre nuestros hombros las responsabilidades que corresponden a nuestros legisladores y gobernantes, que para eso los elegimos y les pagamos, de nuestro bolsillo, estipendios bastante jugosos. Los demás cumplimos con portarnos bien y pagar impuestos.
Lo que hay que hacer es muy simple: a quien le guste lo pactado vote “SI”. A quien no le guste, vote “NO”. De eso no depende fatalmente el futuro de Colombia. Hace sesenta años votamos SI al Frente Nacional y sigue la pobreza, se incrementó la corrupción, no se arregló la justicia, ni la educación, ni la salud, ni tampoco se hicieron las carreteras. Los políticos siempre usan frases como aquella famosa de Núñez: “Regeneración o Catástrofe”. Ya estamos creciditos para creerles. Siempre son ellos los únicos que ganan.
Votar “NO” no ocasionará un cataclismo. Votar “SI” no es la panacea universal. Allá cada quien con su conciencia. Pero vote sin coacción, ni miedo, ni sentido de culpa, ni falsas esperanzas.

(Fin y cierro comillas)”

(Con perdón de Don Dionisio, tienes toda la libertad de COMPARTIR este MENSAJE)