UN LLAMADO MUY ESPECIAL

Si últimamente te has sentido parte de una minoría a la que han tildado en los diferentes medios, de homofóbicos, anticuados, retrógrados, religiosos y hasta ignorantes durante todo este tiempo, quiero hacerte una invitación muy especial en el día de hoy. Si por el contrario, no engranas en ninguna de las anteriores, abstente simplemente de leer esta acotada opinión.

Es fácil ser igual a todos, basta con hacer o simplemente repetir deliberadamente lo que los demás hacen. Lo que resulta meramente complejo es ser diferente en un mundo donde todos quieren que seas igual a ellos. Recuerda que nunca en la historia ha existido alguien tan exitoso que no haya incomodado a otros. Alguien una vez dijo: “Cuando eres la única persona en su sano juicio, pareces ser la única persona demente”. De igual forma Jesucristo, ¿Acaso el mismo no nos advirtió? Es inevitable ir tras la grandeza sin padecer persecución, malos tratos y hasta ser excluido. Hay otra frase que dice: “Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo”.

El éxito es como un filtro, pero la verdad lo es aún más. Muchos son considerados nuestros amigos hasta que se les confronta con la realidad. La verdad duele y hasta exaspera a cualquier ser humano, pero es realmente algo necesario en un mundo que se prolifera hacia el desmedido libertinaje, la inmoralidad y el progresismo. Es necesario traer a colación las situaciones embarazosas de nuestra cotidianidad: Un chiste verde en la oficina, un comentario pasado de tono por uno de nuestros compañeros o las constantes burlas que pretenden ridiculizar nuestra manera de vivir. Sin ánimo de encasillarnos en el papel de víctimas y ellos de victimarios, tampoco porque ellos representen la gran mayoría estén bien y tu estés mal. Es suficiente poner en práctica lo que nuestros abuelos nos decían: ”Tu no eres como todo el mundo…”

El abogado y miembro del movimiento “Firme por Papá” Oswaldo Ortiz, quién ha causado furor durante las últimas semanas en redes sociales, afirmó :” No es que seamos pocos, sino que los otros gritan más fuerte”. De igual manera invito a que leas la entrevista al concejal Marco Fidel Ramírez, donde dice que los cristianos debemos salir del closet. Como era de esperarse, al igual que tu y que yo, ambos han sido etiquetado de religiosos, retrógrados u homofóbicos. Ante todo debemos ser cuidadosos, porque cuando hablamos de principios no hará falta quien te reproche tus errores. Pero usted no necesita ser perfecto para tener la autoridad moral de reclamar sus derechos, basta con un puñado de integridad, de reflejar una buena educación y de estar bien informado. Respete al homosexual aunque tus ideas disten de la homosexualidad. Tampoco hables de lo bueno que son unos ni de los malos que son otros, porque te aseguro que tanto en la homosexualidad como en la heterosexualidad hay buenos y hay malos. Para ser más preciso, no se trata de aplaudir y/o condenar acciones humanas, se trata de rescatar principios.

Demuestra que así como no se comparte un partido político o un equipo de futbol, tampoco compartimos la ideología de género (Porque es solo eso, una ideología…). Respétales, trátalos con dignidad y escucha a todo aquel que amerite hacerlo (Ya que hay mucha gente maleducada) ponte en su lugar y sopesa sus puntos de vista, toda virtud pierde sus fuerzas si le falta oposición, pero no quiere decir que debas callar, ellos también tienen el deber de escucharte. Se prudente, observa con detenimiento, aprende mucho pero rehúsate a negociar lo innegociable. Tus principios no se negocian!.

Por último, quiero hacerle un llamado a aquellos que de alguna u otra forma se han sentido identificados con estas palabras pero les da temor hablar, por miedo al rechazo, a aminorar su grado de aceptación en la sociedad o a perder una posición privilegiada. Manifestarles también que su silencio no solamente los hace cómplices, sino que hace más fuertes a los otros. Pero que de todos modos cuando hay una verdad poderosa cualquier mentira cobra sentido. Ellos deberán llenarse de argumentos, tu solo deberás consolidar tus principios. Lee mucho, infórmate, pero aprende mucho más. Ayúdanos a erradicar ese mito de que vivir en la fe es algo antagónico de la intelectualidad. De ningún modo! La corriente del mundo cada vez va con más fuerza, pero muy lejos de Dios y de toda verdad. Desde que Pilato se lavó las manos y le delegó la autoridad al pueblo si crucificar a Jesús o a Barrabás, los órganos estatales, autoridades y el pueblo empezaron a tener fuertes fijaciones hacia la injusticia y lo inmoral.