Amar como acto revolucionario.

Vivimos en los tiempos en que un verdadero y profundo acto revolucionario es permitirse sentir amor. Y cuando de amarse a uno mismo se trata parece que nos convertimos en un terrorista, destruyendo todo tipo de creencias y miedos, ya sean colectivos o personales.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.