Periodistas y ciencia
Desde pequeña siempre me ha llamado la atención todo aquello que tiene que ver con las estrellas, los planetas y el universo en general. Con el tiempo, ese interés fue creciendo hasta convertirse en uno de mis campos de atención preferentes cuando busco, miro y leo las noticias. Es de entender que, por lo tanto, cuando me llegó el momento de estudiar Periodismo Científico y Medioambiental en la carrera mi entusiasmo se disparase.
Lejos de entrar en una explicación exhaustiva y en profundidad de los contenidos de la asignatura, resaltaré algo que durante estos meses mi profesor no para de repetirnos: los periodistas debemos hacer comprensible para el público el idioma científico. No es que esto fuera algo nuevo, otros profesores nos habían hablado vagamente del papel del periodista en esta área. Sin embargo, yo no alcanzaba a comprender la importancia del asunto.
Recientemente, asistí a una conferencia organizada por el CSIC sobre Física. No es que yo sea una entendida, ni mucho menos, pero me interesaba porque abordaba esos temas sobre los que yo había leído tantas veces. No voy a negarlo, fue difícil seguir la conferencia en algunos puntos. Y no porque careciese de interés, sino por el uso técnico y especializado del lenguaje.
Y fue entonces cuando comprendí: si a aquellas personas que estamos interesadas en la ciencia y seguimos de cerca estos temas nos resulta difícil seguir el ritmo de estas explicaciones, ¿qué no será para quiénes no tengan herramienta alguna para acceder a estos conocimientos?
Por eso es importante el periodismo científico. Hay que acercar la ciencia a la ciudadanía y hacerla comprensible traduciendo ese lenguaje tan técnico. Hay que hacer que lo tremendamente complicado de entender sea sencillo y fácil para todos. Y es ahí, justamente ahí, donde entra en juego la labor fundamental del periodista científico.