Carta de un ignorante a los eruditos

No, no sé nada de fútbol, pero la segunda vez que fui al Maracanã fue para ver a James meter el mejor gol de la Copa Mundial el año pasado y me sentí con título de P.h.D explicándole a un inglés quién era ese por el que las mujeres ahora usan las mayúsculas de su teclado para escribir ¨destrózame los ovarios!¨ en sus fotos de redes sociales.

Me sentí con título de P.h.D explicándole a un inglés quién era ese por el que las mujeres ahora usan las mayúsculas de su teclado para escribir ¨destrózame los ovarios!¨ en sus fotos de redes sociales.

La presente es para pedirles que nos capaciten y nos enseñen a entender esos extremos a los que lleva esa pasión futbolera. Lo del clásico Argentino de esta semana es de lejos inexplicable para mi, no porque haya pasado en el considerado superclásico, a esas instancias lastimosamente están queriendo llegar con sus acciones hinchadas de todas partes del mundo. Cada vez se oyen, leen y ven, mas y mas historias de pasiones desmedidas venidas de Turquía o España. Lo es porque yo no me tomaría toda esa molestia solo para hacerle daño a alguien que no conozco personalmente, no me ha quitado la mujer, ni me ha servido la comida sin traer con el plato tenedor y cuchillo. Suficiente bullying se sufre en la escuela siendo gordito, pobre o cabezón. Lo que pase después es, la mayoría de las veces, mas soportable. Se llama madurez.

No es una diatriba, no es cantaleta (expresión colombiana para cuando te hinchan aquello que sabemos), estoy seguro que de eso han tenido mas que suficiente por estos días. Es una solicitud sincera para entender cómo se pasa de la pasión a la inconsciencia, de la indiferencia a la complicidad con el vandalismo, a no tener cómo explicar que un estadio y sus alrededores son una lotería del sabrá Dios qué pueda pasar.

Trato de entender: Las marcas de cerveza y de refresco la ponen muy difícil, se aprovechan de ese sentimiento que no pueden parar como ustedes mismos lo gritan el día que se ponen la orishinal! y hacen spots de TV que hay que ver con pañuelo en mano. Yo sé y entiendo que varios de ustedes asocian el fútbol con su niñez, que no conciben los domingos sin llegar disfónicos a la casa y que el nacimiento de una hija, el cumpleaños del viejo o el día del mes en el que se casaron/divorciaron esta relacionado con un clásico, un partido ganado o el único gol que repetirán hasta el cansancio si llegan a sufrir de Alzheimer en su vejez. Si, yo sé, es probable que haya visto demasiados comerciales de Coca-Cola pero también sé que es verdad para muchos de ustedes. Lo que no sé es como puede uno ser tan egoísta y privar de esos sentimientos al niño que ese día iba por primera vez con su padre al estadio, al alienado que aguanta en un trabajo de mierda solo para poderse pagar esa entrada, ¿con qué derecho impide ese momento padre/hijo abuelo/nieto amigo/mejor amigo que iba a quedar para la historia y no fue? A mi como ignorante declarado de fútbol no me cabe en la cabeza sentir tanto odio por 11 tipos en pantaloneta como para romper una barrera y entrar de contrabando gas pimienta para tirárselo en sus caras.

Las marcas de cerveza y de refresco la ponen muy difícil, se aprovechan de ese sentimiento que no pueden parar como ustedes mismos lo gritan el día que se ponen la orishinal! y hacen spots de TV que hay que ver con pañuelo en mano.

Declaro por este medio y de forma cordial que lo único que espero de ustedes los poseedores del conocimiento en el tema es que nos ayuden en la ardua tarea de entender qué tiene que pasar en la vida de una persona para que el día, que para ustedes es espectacular y su euforia los lleva a usar sus propias mayúsculas para insultarse entre sí, otro este tramando como matarle la pasión al resto.

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