Cómo convertir la innovación en trabajo diario

Por Lisa Kay Solomon

Este artículo es parte de una serie que explora las habilidades que permiten a los líderes hacer lo mejor posible en un mundo cada vez más disruptivo. Este post, el cuarto de la serie, hace una revisión más detallada de los líderes y su habilidad innovadora. Puedes consultar aquí el primero, el segundo y el tercero.


Jeff Bezos es uno de los líderes más innovadores en la actualidad. Es un gran ejemplo del líder que imagina nuevos futuros porque ha creado una organización disciplinada con la innovación. Así ha conseguido hacer realidad sus ideas novedosas.

En los veintitantos años de existencia de Amazon, Bezos incursionó y disrumpió múltiples industrias — retail, industria tecnológica, etc. — con modelos de negocio tan innovadores que hiceron irrelevante a toda competencia enfrentada.

Los líderes innovadores deben invertir en la cultura, en la mentalidad y en la motivación de las personas que conforman la organización.

¿Cómo lo logra Amazon?

En una carta para accionistas, recientemente difundida, Bezos describió los principios operativos de Amazon, a los que llama “Día 1”. Para él, Día 1 significa ser una empresa obsesionada con el cliente, enfocada en la experimentación y las tendencias externas, escéptica de la información y rápida en las decisiones. Bezos está empecinado en crear una cultura organizacional innovadora. “Día 2” es la estasis. Seguida de la irrelevancia. Seguida del declive. Seguida de la muerte. Por eso se queda en “Día 1”.

El perfil de innovación de Amazon no sólo ha sido valioso para la tecnología, también ha aportado habilidades clave para todos los líderes. Vivimos en un mundo acelerado, donde hasta las más grandes compañías pueden disrumpirse. Sin embargo, construir una empresa innovadora desde la raíz no es ninguna tarea sencilla. Sus líderes deben invertir en la cultura, en la mentalidad y en la motivación de las personas que conforman la organización. Deben, sobre todo, ver más allá de una idea brillante y crear un sistema iterativo, enfocado en la creación de valor y el crecimiento escalable.

Los innovadores exitosos saben que hacer algo novedoso requiere de una mentalidad enfocada en descubrir lo desconocido, no en ejecutar lo existente.

La innovación comienza con la mentalidad adecuada

Los innovadores exitosos saben que hacer algo novedoso — algo de valor que provoque un impacto positivo en los clientes, los socios o las comunidades — requiere de una mentalidad enfocada en descubrir lo desconocido, no en ejecutar lo existente.

Puede sonar simple. Sin embargo, entrenarnos en la mentalidad del descubrimiento resulta casi contrario a lo que hemos aprendido toda la vida. Nuestra educación formal se enfocó en las recompensas rápidas ante las respuestas correctas y los argumentos indestructibles. Las organizaciones suelen promover la supervisión del rendimiento, los premios por productividad y el control de riesgos antes del pensamiento que analiza, cuestiona y diversifica. El problema es que el éxito que conseguimos al hacer lo que sabemos hacer — y siempre hemos hecho — nos impide prever lo que viene.

La CEO de Microsoft, Satya Nadella, asegura que promover la cultura del descubrimiento es una estrategia clave para el éxito en las empresas. Tras tomar las riendas de Microsoft, ella reforzó el desarrollo de la “mentalidad expandida” — amplia, desarrollada, refinada — , el aprendizaje colaborativo y de los errores propios, y la rápida acción ante los problemas. “Queremos impulsar la cultura del ‘aprendamos todo’ sobre la del ‘conocemos todo’, dice Nadella.

En el corazón de la mentalidad del descubrimiento está la disposición a hacer diferentes preguntas. En su último libro, A More Beautiful Question, el autor Warren Berger estudió cientos de empresas innovadoras y descubrió que las ideas originales por lo general surgen de las preguntas provocadoras, “ambiciosas y aun así suceptibles a la acción, capaces de modificar nuestra manera de pensar, catalizadoras del cambio”.

La startup Calorie Cloud es un gran ejemplo de la mentalidad de descubrimiento puesta en práctica. Sus fundadores, Troy Hickerson y Dan Byle, se inspiraron en la historia de una inglesia comunitaria que echó a andar iniciativas grupales para ayudar a la gente a adelgazar. En total perdieron casi 100 mil kilos. Entre broma y broma, comentaron que la comunidad debía donar las calorías perdidas a niños desnutridos. Entonces uno de ellos preguntó: “¿Podemos hacer eso?”. A la fecha Calorie Cloud ha ayudado a intercambiar más de 3 mil 500 millones de calorías para los desnutridos. Crearon el primer mercado global de calorías.

Entonces: la mentalidad es importante. Sin embargo, no se puede transformar la mentalidad de toda una empresa de un día para otro. Pensar como un innovador debe convertirse en parte de la cultura organizacional.

La innovación requiere inversión en la cultura organizacional

En su libro The Geography of Genius, Eric Weiner explora por qué algunas ciudades son más creativas y productivas, en ciertos momentos históricos, que otras.

Después de analizar a Atenas en su época de oro, a Florencia durante el renacimiento, y a Silicon Valley en la actualidad, descubrió que su éxito nace del mismo principio filosófico, acuñado por Platón: “Aquello que se honra en un país será cultivado ahí”. Es decir que lo que cada ciudad considera valioso es lo que debe recibir inversión, atención, talento y recompensas. Si una ciudad honra, valora e impulsa las virtudes adecuadas, alcanzará la grandeza.

En Pixar, una de las empresas más creativas e innovadoras del mundo, la cultura organizacional honra el trabajo cooperativo, la creatividad y el talento técnico, que en conjunto logran un solo objetivo: contar increíbles historias. Además, valora significativamente la ayuda entre compañeros y la retroalimentación honesta en todos los niveles de la compañía.

Edwin Catmull, el cofundador, dice que Pixar es especial porque todos se respaldan entre todos. Quieren hacer un trabajo extraordinario, pero no en solitario. Adopan la fórmula “todos para uno y uno para todos”. Es una mentalidad que permite la crítica positiva y productiva de las ideas de los otros para mejorarlas.

“El trabajo directivo no consiste en prevenir el riesgo sino en tener la capacidad de recuperarse del error”, escribe Catmull en su clásico libro de negocios Creativity, Inc. “Debe ser seguro decir la verdad. Debemos constantemente retar nuestras susposiciones y buscar los defectos que podrían destruir nuestra cultura”.

Catmul resalta que la cultura de la innovación empieza desde arriba. Los líderes deben abrazarla primero y después trabajar sin descanso para protegerla y nutrirla hasta alcanzar una conducta innovadora. Una vez que la innovación se horneó en la cultura de los de arriba, puede permear en los de abajo. Sin embargo, no se conseguirán ideas creativas y útiles si no se fijan algunas reglas básicas.

La innovación no es impulsada por una sola gran idea ni es resultado de la mágica serendipia. Es un proceso de disciplina en la exploración y la experimentación.

La innovación es una disciplina que se enseña y se aprende

La innovación no es impulsada por una sola gran idea ni es resultado de la mágica serendipia. Es un proceso de disciplina en la exploración y la experimentación.

Practicar la innovación requiere de siete habilidades esenciales que nadie nos enseñó en nuestra educación tradicional:

  1. Todo empienza en el cliente. Aprende a ver desde la perspectiva del cliente. Esto te permitirá identificar sus verdaderas necesidades, no lo que crees que con tus capacidades actuales puedes ofrecerle.
  2. No vueles solo. Aprende a colaborar con colegas y socios con experiencias y perspectivas diferentes. ¿Cómo? Crea un cuarto de guerra, un lugar sin estructura donde cualquier idea se permita y tenga posibilidad de crecer.
  3. Cuenta historias. Piensa y trabaja de manera visual. Presenta ideas de una manera convincente a través de historias, metáforas y visualizaciones. Con esto superarás la necesidad de tener un sinfín de datos para respaldar las ideas.
  4. Keep it simple (mantente en lo sencillo). Practica encontrar la idea simple dentro de la complejidad. Esta habilidad consiste tanto en dar un paso atrás para ver el panorama completo como en romper el panorama completo y encontrar el punto crítico que conducirá al éxito.
  5. Haz pequeños experimentos. Cuando experimentamos, aprendemos si lo que consideramos de valor para el cliente realmente lo es.
  6. Abraza la incertidumbre. Cuando aceptamos el cambio y cultivamos una mentalidad de aprendizaje y crecimiento continuo, nos convertimos en arquitectos de esperanza para los otros.

Todos podemos ser innovadores

La innovación requiere más que sólo creer en ella. Se necesita más que una “lluvia de ideas” donde se generan muchas posibilidades pero pocas que nos guían a un cambio significativo. En solitario las ideas no conducen a una innovación exitosa.

La verdadera innovación requiere una persistencia profunda, una capacidad feroz de resolver y la entera disposición a moverse aun cuando el éxito es incierto. Necesita también que adoptemos ciclos de aprendizaje rápidos y la habilidad de conectar y manipular redes para que el talento se comprometa a trabajar en pos de un objetivo a futuro.

En una reciente entrevista, el CEO de Apple, Tim Cook, habló de lo valiosa que es la diversidad en su organización. “Nuestro mejor trabajo surge de la diversidad de ideas y de personas”, dijo. “Creemos en una definición moderna de diversidad — la gran D — , una que apoya la fricción creativa y su contribución a la mejora de productos”.

Cuando tomas el papel de vocero o evangelista de la innovación en tu organización, tienes la oportunidad de descubrir las mejoras que quieres para el mundo e inspirar a tus colegas a construir las habilidades para alcanzarlas. Conforme lo hagas, dispararás — y escalarás — un impacto positivo. Serás el arquitecto de un mejor futuro para todos nosotros.


Este texto, escrito por Lisa Kay Salomon, fue originalmente publicado en Medium y traducido al español por el Staff de Eudoxa. Puedes leer el original, en inglés, aquí.

Espera el siguiente post de esta serie de líderes exponenciales. Tratará de la habilidad tecnológica que deben tener los líderes. Recibe avances, junto a nuestra selección de artículos y recursos sobre liderazgo, empresa, cultura y actualidad, aquí.