Hacia lo desconocido

Roger L
Roger L
Aug 22, 2017 · 3 min read

Las ramas torcidas de los árboles se levantan sobre mí como las olas del mar lo hacen sobre la costa; el viento nocturno entume mi nariz con su frialdad, y mientras escucho las hojas secas retorcerse bajo mis pies, intento mirar a mi al rededor pero la penumbra no me permite distinguir en dónde estoy.

«Dónde estoy» me pregunto a mí mismo. Pero ésa pregunta no importa, porque lo que no sé es por qué estoy aquí, cómo llegué aquí, en qué momento me perdí. Intenté recordar mi nombre pero a mi mente sólo vino tu rostro.

Tu rostro; ridículamente simétrico y masculino, con marcas debajo de tus ojos que son evidencia de noches maratónicas sin poder conciliar el sueño, con barba mal afeitada que delata tu poco interés hacia tu persona. Cómo olvidarlo. Cómo olvidarte. Cómo me olvidé a mí.

Seguro estaba tan ocupado leyendo tu cuerpo entre humos de cigarro y olor a cerveza, que en una de ésas regresé a casa sin notar que me había quedado ahí; parado frente a ti, perdido entre el margen de tus labios y el brillo de tu cigarro cada que parabas de hablar para darle una calada. Seguro tú no lo notaste, seguro sigues sin notarlo. Pero probablemente lo que yo era quedó ahí.

O tal vez fue mi cuerpo entumecido el que me perdió en aquella noche junto a ti, en la que la ansiedad me privaba del sueño; ésa noche en que mi mente sólo podía pensar en lo cercano que estaba a ti y a la vez en lo lejos que tú te hallabas de mí. Al día siguiente tomé mi ropa, y sin haber dormido nada, tomé un cigarro y salí de tu casa. Seguro no lo notaste, en ése momento tampoco yo lo noté, pero lo que era, lo que soy, aún está atrapado en aquella noche; en aquél laberinto indescifrable cuya única salida parecía ser tu cuerpo chocando con el mío.

«Eso ya no importa» me digo. Sí importa. Recuerdo aquella frase de Alicia en el País de las Maravillas y mientras una sonrisa irónica se escapa de mi rostro, noto que no sé dónde estoy porque no sé a dónde voy. Pero esa no es culpa tuya. Yo ya estaba perdido antes de conocerte. Yo ya estaba aquí, en éste mismo lugar en el que me encuentro ahora, antes de que tu rostro quedara tatuado en mi mente. Las mismas ramas; el mismo viento helado, el mismo sonido de las hojas secas bajo mis pies, la misma oscuridad.

Supongo que sólo fuiste una luciérnaga moribunda parpadeando frente a mis ojos. Supongo que desde el principio yo sabía que tú eras una distracción disfrazada de solución. Pero me mentí, no supe decirme a mí mismo que no. Quise ver en ti una luz guiadora hacia un lugar mejor. No fue tu culpa. Fue culpa mía. Yo ya no sabía a dónde iba. Yo ya no sabía quién era.

)

    Roger L

    Roger L

    Why is pizza a circle but the box a square and slices are triangles and my soul a bottomless pit of pain and despair?

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade