Hace unos minutos un amigo me compartió esta nota que salió en LA NACION y todavía no logro salir de mi asombro.

Querido Diego Cabot: Según tu perfil de Twitter sos Periodista de Economía, Abogado y pampeano. Con La Pampa no me voy a meter porque tengo gente conocida en esa provincia y son todas increibles personas. Pero permitime decirte que desde tu rol de periodista y abogado no tenés ningún derecho a hablar de nosotros (“Los de Sistemas”) como lo hacés en tu nota.

Empecemos por la desagradable frase “Nunca le pregunte nada a un integrante del equipo de sistemas. No están preparados psicológicamente para contestar.” Vaya uno a saber quién dijo semejante barbaridad, pero lo que sí te puedo asegurar es que no solo estamos preparados psicológicamente para contestarles, sino que nos enforzamos por “bajar” nuestra respuesta a un idioma entendible por todos porque queremos ayudar. Está en nosotros ayudar.

“Lo primero que hay que saber es que en ese universo llamado “los desistemas” conviven especies variadas.”. Somos seres humanos y evolucionamos como el resto de los homínidos, pero creo que merecemos ser considerados de la misma especie a la que pertenecés vos y a la que pertenecen los lectores de este diario. Quizás quieras reemplazar el término “especies” por “roles”.

Con respecto a la desafortunada frase “Si una tarde un experimentado consultor SAP o un programador Java se resfría, pues nadie tomará su trabajo.” permitime decirte, querido Diego, que eso se llama falta de planificación y puede afectar a cualquier departamento dentro de una organización, no solo a Sistemas.

“O son sordos o prefieren callar, una de dos.” Ni una ni la otra, Diego. El hecho de que estemos con nuestros ojos enfocados en los monitores, o con los auriculares puestos, no significa que no seamos un ser social. De hecho lo somos, y podemos interactuar con vos y con el resto de las personas. Nuestro trabajo requiere niveles de concentración muy parecidos a los de un médico en un quirófano. Tal vez de tu trabajo no, pero del nuestro muchas veces depende la continuidad de negocio de una organización y creeme que ese peso no es fácil de llevar. Te voy a dar la derecha en que algunos colegas toman la decisión de no relacionarse, al igual que lo hacen personas de otros rubros. Se llama “introversión” (podés encontrar su significado en el sitio de la RAE) y no está relacionado en lo absoluto con el trabajo.

“Otra de las características que tienen es que son consultados por innumerable cantidad de nimiedades que generalmente no suelen importarles.” En este fragmento dejame hablar exclusivamente en mi nombre. Todas y absolutamente todas las consultas que me hacen me interesan. Me involucro en cuanto problema me plantean y ayudo a la persona hasta encontrar una solución. Creo que por ahí le llaman “vocación de servicio”. No generalices, Diego. No está bueno. No es sano. Y hasta es doloroso.

En resumen, te propongo que vuelvas a leer la desagradable nota que escribiste y te plantees si realmente quisiste hablar de “Los de sistemas” o si quizás estabas enojado con alguien que no atendió a algún reclamo que hiciste recientemente y preferiste generalizar antes que ir de frente.

Ah! Y no quiero olvidarme de decirte, Diego, que nosotros disfrutamos nuestro trabajo y no necesitamos criticar el de los demás (como el de un periodista de economía, por ejemplo).

Un abrazo,

Pablo Alejandro Fain

@fainpablo