Isabela: “Trabajando juntos, todo es posible”

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Isabela es una ingeniero agrónomo en el Departamento de Piura, en el norte de Perú. Creció en una familia de pequeños productores, pero a diferencia de muchos otros hijos de productores en su region, ella pudo estudiar en la universidad y obtener una maestría, gracias al apoyo y trabajo duro de su familia. Después, Isabela trabajó ocho años para una ONG peruana que ayudaba a pequeños productores. Esta experiencia profundizó su entendimiento de los grandes desafíos que los pequeños productores sufren, además de las oportunidades que podrían tener si recibieran el apoyo adecuado.

En 2012, cuando los productores de su comunidad formaron una asociación para intentar exportar banano orgánico, Isabela vió una oportunidad para sus vecinos y para ella misma. Decidió arriesgar su trabajo estable y dedicarse a cultivar su propia tierra y también ayudar a su asociación.

“Fue difícil inicialmente, porque nos costaba encontrar compradores confiables para su producto orgánico”, menciona Isabela. Este es un problema que tienen muchos pequeños productores en Perú.

“Recibimos tantas falsas promesas, no lo podía creer”, dice ella. “Sabíamos que había una oportunidad para nosotros, pero sin comprador y precios justos, es difícil crecer”.

La situación se cambió cuando la asociación se unió con Fairtrasa Perú en 2013.

“La llegada de Fairtrasa fue muy importante”, dice Isabela. “En realidad, nos sentíamos desmotivados por las promesas de otras empresas que no sacaban nuestra fruta. Y cuando llegó Fairtarsa, fue un cambio total”.

Mientras el mercado proveía el motor para su desarrollo, la capacitación y la dirección fueron importantes también, dice.

“No es que Fairtrasa viene solo para sacar nuestra fruta, sino que también se preocupa que, con nuestro manejo y cosecha, hay una buena calidad. Y nos apoya con muchos recursos que necesitamos.”

Desde que empezó con Fairtrasa Perú, la asociación de Isabela ha obtenido las certificaciones Orgánica, Fairtrade y Global GAP. Fairtrasa le está apoyando a formar una cooperativa (un tipo de entidad más beneficioso para productores y sus comunidades en Perú) y construir su propia empacadora, para que la asociación pueda empacar su propio producto y tener más control de la cadena de suministro.

Y recientemente, Fairtrasa ayudó a fundar la construcción de un pozo de agua para la asociación.

“El pozo es un apoyo importante. Hay una necesidad grande de agua en nuestra zona y el pozo nos permite cultivar más área. Ahora esperamos perforar más pozos para seguir creciendo.”

Un campo de banano cerca de la tierra de Isabela
Un vecino de Isabela con bananas de su campo

Isabela ve mucha potencial en su propia tierra y en la de sus vecinos.

“Nuestra zona es una zona virgen. Tenemos mucha área donde podemos seguir creciendo. Tenemos suerte que no hay mucha plaga o enfermedad porque el clima es seco. La gente aquí ve que hay una oportunidad ahora. Entonces varios ya se han unido y somos un grupo más grande y pensamos día a día en seguir incrementando.”

Isabela dice que, por la exportación de banana, ella y los miembros de la asociación están cumpliendo un sueño.

“Estamos empezando a mejorar y dinamizar la economía de este pueblito, que recientemente no conocía la exportación. Ahora, con la presencia de la empresa Fairtrasa, estamos cumpliendo ese sueño de exportar.”

El sueño es personal, también.

“A mí me encanta la agricultura. Soy hija de productores. La tierra es nuestro oro. Me encantaría que todos mis amigos agricultores mejoren su nivel económico y que un día sus hijos puedan ir a la universidad y quizás sean profesionales. Así nos desarrollamos, poco a poco. Así es nuestro gran sueños del futuro: que todos crezcan.”

Se apasiona Isabela especialmente cuando habla del colectivo. Para ella, la clave al éxito es trabajar juntos con compromiso compartido.

“Hay que ponerle empeño. Hay que tener ganas. Y la organización es muy importante. Solos no podemos avanzar. Pero organizados, todo se puede hacer.”