Higüey

Echo de manos la cuidad, aquel lugar del bulevar, en ese cuarto de motel barato dejamos historias sin contar, fuimos niños, fuimos locos entre Savica y Cambelen; nadie vio, nadie existió, pero los recuerdos siguen ahí a dos millas de Santana, echo de manos la cuidad y a ti mojada bajo la lluvia con aquel vestido de lino culpable de mi perdición de las mil noches sin dormir en cada calle de Higüey. #Fegensi

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