‘La Sombra del Viento’ y la luz de mi retorno

Todavía recuerdo aquel amanecer en que mi padre me llevó por primera vez a visitar el Cementerio de Los Libros Olvidados…
La Sombra del Viento

Es así como inicia La Sombra del Viento del escritor español Carlos Ruiz Zafón. Se trata del primer libro de un ciclo de novelas bajo el universo literario del Cementerio de Los Libros Olvidados.

Fue un regalo de mi hermana en la navidad de hace un año tras escuchar la recomendación de uno de los empleados de la librería dónde lo adquirió… Seis meses más tarde, decidí adentrarme a sus páginas sin la mejor de mis expectativas… el resultado final fue increíblemente sublime.

No es una cuestión de reseña literaria en la que me encuentro sino de manifestar cómo este libro empujo aquellos impulsos de lectura que durante estos años estaban extinguiéndose en mis insondables adentros.

Esta obra ha sido una inyección determinante para reivindicar aquel sobrenombre que yo mismo impuse en tiempos del bachillerato y que entonces fui conocido como un auténtico aprendiz de las innumerables historias que leía, varias veces por tareas y otras muchas, por devota intención. Esa flama vibrante se fue consumiendo con el progreso de aspectos universitarios induciendo a una pérdida de aprecio a los relatos impregnados en papel. Todo entonces se convirtió en un gusto superficial por los libros y su consecuente lectura. Pensé que se trataba de una fase; de una etapa en que podría salir escapando y no aprisionarme como uno de los tantos millones de jóvenes que vociferan ser “amantes de la lectura” y sólo se limitan a historias banales y fotografías en la internet para adquirir un poco de interés intelectual en sus aberrantes y falsas vidas de lector y escritor.

Pero este regalo navideño que mi hermana mayor me otorgó, fue mi salvación a no permanecer en aquel universo desolador y de mentes huecas. La Sombra del Viento de Carlos Ruiz Zafón fue el agasajo de comprender y justipreciar el sentido de una increíble historia de historias, con una narrativa exquisita, unos personajes inverosímiles y un desenlace apasionante.

Una escritura vasta que toma el relato de Daniel Sempere, un muchacho joven que por desvíos de venturas, su padre lo llevó a conocer el Cementerio de los Libros Olvidados, un aposento para aquellas obras literarias inexistentes en el mundo y como prueba de iniciación, escogería uno de esos libros ignorados para llevarlo consigo el resto de su vida. Tras inspeccionar por casi toda esa biblioteca secreta, Daniel logra escoger La Sombra del Viento de Julián Carax y su destino se sella para siempre viviendo incontables situaciones que lo llevan a una conclusión de lo más impredecible.

Una aventura épica, con un detalle delicado y plácido que se manifiesta en toda su esencia. Es gloriosa y muy completa. La Sombra del Viento me devolvió aquel ánimo, aquella voluntad, de continuar en mi sendero por experimentar y vivir las miles de historias que se encuentran impregnadas en las infinitas páginas de la literatura de todos los tiempos.

Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él.