El Futuro Confuso

¿Existe algo más confuso que el futuro? Es igual de cambiante que el clima en Bogotá. Puede ser de lo mejor; claro, prospero y exitosos pero antes debe ser obscuro, lleno de obstáculos, problemas y fracasos.

Hace cinco años para estas épocas estaba iniciando mi segundo semestre de carrera, periodismo, quería comerme el mundo, con ganas de cambiarlo, como todo universitario, como todo joven. Pasaron los años, Juegos Olímpicos, Eliminatorias Mundialistas y dos mundiales, uno solo al que asistió Colombia. Este un claro ejemplo del futuro, primero hay que pasar por el lodazal para que llegue lo bueno.

Ya mi vida universitaria terminó, ya no hay materias que ver, ya no hay créditos que hacer, proyectos y trabajos hasta la madrugada, pensé que sería lo mejor pero no lo fue. La primera pregunta que se me vino a la cabeza fue ¿hay un espacio para medirse en el campo profesional?, desde el día de mi grado que fue en septiembre de 2014 no he encontrado un trabajo.

He enviado muchas, muchas solicitudes de empleo, me he inscrito a grupos en cuanta red social existe para conseguir un trabajo y nada resulta, nada pasa. Con un amigo nos preguntamos porque cuando uno se toma el tiempo de enviar una solicitud de empleo a una empresa que requiere a una o más personas para un cargo nunca hay respuesta así sea negativa, así sea un insulto, un -no gracias, algo que no haga saber que esta vez no fue pero muchas gracias por el interés. Pero como esa respuesta negativa nunca llega la fe y más para un hincha santafereño siempre va a estar, levantarse todos los días y pensar que hoy sí me van a llamar pero al final del día el celular nunca sonó, el correo electrónico lleno de mails con promociones, newsletters, y otro spam que poco importa cuando no se tiene empleo.

Espero que en cinco años ya tenga un buen trabajo, espero que antes que se cumplan esos cinco años pueda escribir un blog contando que lo conseguí. Solo pido encontrar un trabajo bueno.

Atentamente.

Nicolás Ramírez Buitrago

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