Un aire nuevo para el Guaviare

El Guaviare es un territorio con un patrimonio natural y cultural inimaginable. Muchos colombianos desconocen este paraíso a raíz de su historia marcada en gran parte por la guerra y el narcotráfico.

Entre la variedad de sus paisajes se encuentran serranías, lagunas, cascadas naturales, formaciones rocosas, raudales, pinturas rupestres. Además de sitios alucinantes como: Cerro Pintura, en Cerro Azul; Cañito Cristales, Ciudad de Piedra, los puentes naturales, lo pozos naturales, la Puerta de Orión, en la Serranía de la Lindosa; los raudales del Guayabero y Mapiripan y Lagunas de Nare donde se pueden apreciar las toninas o delfines rosados.

Tranquilandia, Serranía de la Lindosa, San José Del Guaviare, Guaviare, Colombia. Foto: María Camila Lóndoño

El departamento del Guaviare se encuentra localizado al Suroriente de Colombia, en la zona de convergencia de la Amazonía y la Orinoquía. Abarca aproximadamente 55.791 kilómetros cuadrados de los cuales más del 80% se encuentran cubiertos de selva amazónica.

Desde hace miles de años este es un territorio custodiado por diversos pueblos indígenas, quienes en todo este tiempo han sido los reales guardianes de los recursos naturales que provee nuestra gran selva amazónica, selva que cubre el 42% del territorio nacional.

Tranquilandia, Serranía de la Lindosa, San José Del Guaviare, Guaviare, Colombia. Foto: María Camila Lóndoño

Entre sus ríos más importantes se encuentran el río Guayabero y el río Ariari, y de su unión es que se forman el río Guaviare, el Itilla y el Unilla que se unen para darle paso al nacimiento del río Vaupés. Asi mismo Caño Grande y Caño Macú dan paso a la creación del Río Inírida. Estos afluentes son cruciales para el desarrollo de la región pues proveen alimentación, transporte y hacen posible la conexión del Guaviare con las demás regiones de la Orinoquía y Amazonia.

En 1977 se crea la Comisaria Especial del Guaviare. Desde ese tiempo su capital ha sido San José del Guaviare (cuando este territorio era parte de la Comisaria del Vaupés, Calamar era su capital). Se crea como departamento en 1991.

Se podría afirmar que el Guaviare ha pasado por varias etapas de colonización que marcan los procesos de ocupación actual como la que se dio en los años 50 caracterizada por la extracción de pieles, caucho, quina y maderas; la que sucede a partir de los años 60, caracterizada por un proceso de colonización campesina, dirigida por el Incora, que buscaba darle salida a los miles de campesinos expulsados de sus tierras por los conflictos sociales, económicos y políticos al interior del país, cuyo lema era “Tierra sin hombres para hombres sin tierra”. En donde era claro el total desconocimiento por parte del estado de este ecosistema amazónico. Muchos de estos colono-campesinos se asentaron permanentemente y crearon las primeras fincas de la región.

Sobrevuelo Amazonía colombiana. Foto: Alvaro García

Esto hizo que San José del Guaviare, pasará de ser un caserío a un pueblo de aproximadamente 50.000 habitantes.

A la izquierda el río Ariari, a la derecha una balsa transportando gasolina. Fotografías de Alfredo Molano.

La colonización de los años 80 promovida por la bonanza de los cultivos ilícitos, da lugar a la llegada de muchas personas de diferentes lugares del país, quienes se ven atraídos por el cultivo de coca y por el dinero fácil.

Según Luz Adriana Rodríguez, responsable del seguimiento de la iniciativa Corazón de la Amazonía, esta etapa marca una nueva dinámica de ocupación y configuración del territorio. Generando una mayor ampliación de la frontera agropecuaria y consolidando la ganadería extensiva la cual se vuelve el medio de capitalización de la economía ilícita a costa del bien público más valioso que tiene este departamento: las grandes masas boscosas, los impactantes paisajes y el patrimonio cultural que allí está presente. La producción y comercialización de la base de coca ha generado un gran impacto social, cultural, económico y ambiental al Guaviare. Dando paso al control territorial de grupos al margen de la ley, quienes al establecerse en este territorio, han sido la génesis de la violencia vivida por esta región.

En la actualidad cabe destacar que la economía lícita que registra el departamento gira en torno a la actividad ganadera, la agricultura de subsistencia, la comercialización de caucho, cacao y frutales amazónicos procesados; también, comienza a perfilarse el ecoturismo como una actividad interesante para la región.

Colonización del bosque seco tropical. Foto: Natalia Gónima

Lastimosamente, las dinámicas generadas por la coca no son las únicas problemáticas que agobian actualmente al Guaviare, también lo son el desplazamiento forzoso, el dominio de la guerrilla sobre gran parte del territorio, la falta de presencia del estado, la inexistencia de vías adecuadas, la corrupción, el poco cubrimiento mediático y la deforestación indiscriminada.

Según el último estudio del Ideam y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el 2014 la deforestación en Colombia se concentró en la Amazonia con el 45% del total nacional y el Guaviare se encuentra dentro de los 5 departamentos de mayor deforestación.

Departamento de Guaviare. Foto: Natalia Gónima

En este contexto, son necesarias iniciativas públicas que trabajen por el desarrollo sostenible de la región en un contexto de paz. Este es el caso de “Corazón de la Amazonía”, cuyo propósito es disminuir la deforestación en 9,1 millones de hectáreas; conservar el Parque Chiribiquete y sus alrededores de la mano de campesinos y pueblos indígenas locales. Esto a partir del conocimiento y desarrollo de alternativas sostenibles que mejoren sus medios de vida.

Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Foto: Alvaro García

“Corazón de la Amazonía” quiere generar los medios para ejercer la gobernanza y monitoreo de los bosques y las áreas protegidas a través del fortalecimiento de las autoridades ambientales (CDA y Parques Nacionales). También, pretende apoyar los procesos de ordenamiento del territorio que permiten mantener la conectividad ecosistémica entre los Andes y la Amazonia, así como prevenir la deforestación y posibilitar la conservación de los bosques en pie a partir de acuerdos con las organizaciones y productores donde se implementen alternativas sostenibles de producción y usos sostenibles del bosque.

Según Luz Adriana Rodríguez: “cuando logremos que la población que se encuentre en la frontera agropecuaria y forestal obtenga beneficios por conservar el bosque, le dé valor a este bien público y apropie el modelo integral que se está proponiendo desde el Corazón de la Amazonia, habremos dado un gran paso hacia el desarrollo sostenible del Guaviare”.

Corazón de la Amazonia, es una invitación a hacer de la conservación de la selva la mejor opción de vida.