Vivir en las proximidades del páramo de Chingaza

Desde hace sesenta años, Ana Cecilia Sierra de Avellaneda vive en medio del bosque de niebla de las proximidades del Parque Nacional Natural Chingaza, donde se encuentra el páramo que abastece de agua al 80% de la población bogotana y sus municipios aledaños.

Ana Cecilia nació en Bogotá y a cuando se casó a los quince años se fue a vivir a las proximidades del páramo de Chingaza. Foto Natalia Gónima

Vive con su hija Cristina y su nieto Jaime en un ranchito de ladrillo con techo de zinc, dentro de un predio de 120 hectáreas que por el momento se mantiene con lo que produce la venta del queso. Sin embargo, como esta entrada económica no es suficiente, hace un par de años ella y su familia decidieron apostarle a la cría de trucha aprovechando la cantidad de quebradas que nacen en su predio.

Doña Cecilia y detrás las piscinas donde tienen 3000 truchas. Foto: Natalia Gónima

Cuenta Ana Cecilia que hace dos años llegó a su casa Elmer Cortés, “su chinito” como le dice de cariño, ofreciéndoles trabajar de la mano del fondo de agua de Bogotá — “Agua Somos” — para proteger las fuentes de agua que abastecen a aproximadamente 2500 familias, a través del mejoramiento de sus actividades productivas y el ordenamiento de su finca.

Ana Cecilia cuenta cómo es el negocio de la trucha. Foto: Natalia

La alianza técnico financiera “Agua Somos” lleva a cabo diferentes proyectos de conservación en la parte alta de las cuencas que surten de agua a Bogotá y sus alrededores con el objetivo de evitar que dos millones de toneladas de sedimentos lleguen a las fuentes de agua, algo así como 800 campos de fútbol.

Doña Ana Cecilia Sierra de Avellaneda a sus 76 años de edad. Foto: Natalia Gónima

Uno de esos proyectos es el de Doña Ana Cecilia y su familia quienes firmaron un acuerdo de conservación que va hasta el 2020, en donde se comprometen a proteger 80 hectáreas de su predio y como incentivo a este proceso, el equipo técnico de Agua Somos los capacita para hacer una producción agropecuaria que esté en armonía con la conservación de páramos, bosques y ríos necesarios para el abastecimiento de agua de calidad para Bogotá y 33 municipios.

Doña Ana Cecilia señala su nueva casa en estado de construcción. Foto: Natalia Gónima

Como incentivo a la conservación, Ana Cecilia y su familia recibieron los insumos necesarios para encerrar las áreas de bosque y las rondas de los ríos, la madera para la construcción de una nueva casa y un establo y se les dieron las mangueras que utilizan para llevar el agua de las quebradas a las piscinas donde tienen las truchas.

Insumos proporcionados por el mecanismo financiero “Agua Somos”. Foto: Natalia Gónima

Según Liliana Martínez, secretaria técnica del fondo de agua, “Con el apoyo de Coca Cola y Coca Cola Femsa, se entregan incentivos en especie a las comunidades que se comprometen a cambiar su comportamiento frente a los recursos naturales, cambiando el uso del suelo en áreas importantes para la protección del recurso hídrico. En este caso el servicio ecosistémico que se está protegiendo y mejorando la capacidad de los suelo de infiltrar el agua”.

En el caso de Doña Cecilia, el paso a seguir después de evitar que su ganado entre al bosque y a los ríos es hacer un mejor manejo de ganadería con sistemas silvopastoriles y promover el ecoturismo asociado al avistamiento del oso andino.

Foto de una de las 24 cámaras trampa instaladas en el Parque Nacional Natural Chingaza

Al igual que Doña Cecilia, nueve familias participan de manera activa en el proyecto de reabastecimiento, logrando un total de 1131 hectáreas bajo acuerdos de conservación.

Según Jaime Eduardo Avellaneda, ingeniero industrial y nieto de Doña Cecilia, “es la primera vez en la historia que se presenta para nosotros y para la comunidad de toda esta zona una oportunidad como esta”.

Jaime Eduardo Avellaneda, ingeniero industrial y agricultor apasionado. Foto: Natalia Gónima

Vivir en las proximidades del Páramo Chingaza nunca fue fácil para Doña Ana Cecilia, pero ahora, con la ayuda de “Agua Somos” y su “chinito”, ella y su familia se sienten bendecidos de haber dado con gente que no solo no los quieren sacar de donde siempre han vivido, sino gente que se preocupa por su bienestar y el cuidado de los ecosistemas donde viven.

Pared de musgo donde brota el agua que nace en el predio de Ana Cecilia. Foto: María Camila Londoño

Agua Somos”, fue creado en el 2009 por The Nature Conservancy, Fundación Bavaria, Patrimonio Natural y Parques Nacionales como unaAlianza técnico financiera que trabaja por la conservación de páramos, bosques y ríos que generan el recurso hídrico para Bogotá y 33 municipios, asegurando el bienestar de las comunidades locales y urbanas”.

Hasta el momento esta alianza ha logrado apalancar alrededor de 3.500 millones de pesos, ha protegido 1.500 hectáreas alrededor de los nacimientos de agua y se han firmado 50 acuerdos de conservación con las comunidades que habitan las áreas de los parques Nacional Natural Chingaza y Sumapaz y la cuenca alta del río Bogotá.

Cristina Avellaneda, hija de Ana Cecilia Sierra de Avellaneda. Foto: Natalia Gónima

Redacción: Natalia Gónima (Profesional de comunicaciones del Fondo Patrimonio Natural)

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